Las versiones de que dejaría su despacho del segundo piso de la Casa Rosada comenzaron hace varios días. Se acrecentaron esta última semana con la corrida cambiaria, pero recién ayer tomaron más fuerza, cuando desde adentro y afuera del propio Gobierno nacional pidieron su reemplazo para frenar la disparada del dólar, que ayer llegó a $40. Sin embargo, hasta anoche, el presidente Mauricio Macri se resistía a desplazar a su jefe de Gabinete, Marcos Peña, a quien definió como sus "ojos e inteligencia".

Por la mañana, el propio jefe de ministros se encargó de desmentir cambios en el equipo del mandatario, sin hacer alusión alguna a que hablaba de su propia situación. Para ese entonces ya sonaban los nombres del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, como posibles reemplazantes.

"No voy a ser jefe de Gabinete. Soy jefe de Gobierno hasta el 10 de diciembre del año que viene. En algún momento me preguntaron y dije que sería natural trabajar por una reelección", fue la respuesta del mandatario porteño para despejar cualquier duda. Si bien Frigerio no se pronunció sobre el tema, desde su círculo más cercano negaron que fuera a dejar el ministerio del Interior y evitaron tomar partido por quienes dentro de la alianza Cambiemos piden la renuncia de Peña, responsabilizándolo de los desaciertos del Poder Ejecutivo nacional.

Un funcionario del oficialismo aseguró a este diario que hasta se tanteó al actual embajador argentino en España, Ramón Puerta. En cambio, otro otra fuente de Balcarce 50 sostuvo que en realidad el empresario y amigo de Macri, Nicolás Caputo, ofició de intermediario y le ofreció al ex gobernador peronista ocupar el lugar de Frigerio para que así el ministro con mejor vínculo con los mandatarios provinciales se convierta en el nuevo jefe de Gabinete. La oferta fue rechazada de plano por el misionero.

Con el objetivo de exhibir una tranquilidad que no logran transmitir en cada una de las alocuciones públicas, Frigerio y sus colaboradores recibieron por separado a los gobernadores Alfredo Cornejo, de Mendoza; Gildo Insfrán, de Formosa; Sergio Casas, de La Rioja; y Alicia Kirchner, de Santa Cruz, para discutir el Presupuesto 2019.

"Marcos no se va", aseguraron desde la jefatura de Gabinete. Con algo de malicia, otros funcionarios dentro de la Casa Rosada se animaban a hacer apuestas sobre si el pedido de su renuncia llegaría hoy o mañana, dependiendo de cómo reaccionen los mercados tras el anuncio del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de que el lunes próximo informará una batería de medidas para enfrentar la crisis económica y viajará a Washington para continuar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional ( FMI).

Desde el gobierno de María Eugenia Vidal también apuestan a que Peña de un paso al costado. Consideran que "es necesario enviar una señal fuerte a los mercados y a la sociedad" y sostienen que el hombre de mayor confianza de Macri "no está a la altura de las circunstancias". "Lo importante es que le vaya bien al gobierno. Si les va mal a ellos, nos va mal a nosotros", apuntó un integrante del Gabinete de la gobernadora bonaerense.