La Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría en general por 192 votos y 24 abstenciones un proyecto de reforma de la ley de Alquileres, que contempla la extensión del contrato a tres años, una actualización anual de ese acuerdo basado en un promedio del aumento de salarios e inflación y un nuevo sistema de garantías. La iniciativa fue el primer tema que se debatió en la última sesión del periodo ordinario. Los aspectos centrales de la reforma del Código Civil y Comercial referido a la ley de alquileres son:

  • la extensión de un contrato de dos a tres años
  • un nuevo mecanismo de actualización anual -en lugar de semestral-, que se calculará en base al aumento de la inflación y el salario.
  • la utilización de una fórmula para la actualización de los precios, combinando el IPC (Índice de Precios al Consumidor) con el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).
  • el inquilino podrá optar por presentar como garantía un aval bancario, seguro de caución, garantía de fianza o personal del locatario, que se documentará con recibo de sueldo, certificado de ingresos o cualquier otro medio fehaciente.

La iniciativa fue sancionada con el respaldo del interbloque Cambiemos, el Frente para la Victoria, el massismo, Alternativa Federal y la izquierda, mientras que algunos diputados del radicalismo y el Pro se abstuvieron. Uno de los legisladores oficialistas que tomó ese camino fue Fabio Quetglas, quien planteó que la propuesta "va en la dirección clásica de pretender estabilizar las relaciones de oferta-demanda. Argentina tomó de esta medicina varias veces y no ha resuelto el tema. No es mala la medicina, sino que el diagnóstico no es el adecuado". Propuso en cambio, "pensar una serie de estímulos fiscales al alquiler de larga duración".

Martilleros, a favor pero con dudas

El Colegios de Martilleros y Corredores Públicos de la provincia de Buenos Aires consideró importante que el Congreso Nacional haya sancionado una nueva ley de alquileres, pero cuestionó la extensión de los contratos de dos a tres años debido a la inestabilidad de la economía. En un comunicado, el vicepresidente del Colegio , Mario Secco, dijo que "tres años es mucho tiempo en un país donde lamentablemente la normalidad es la inestabilidad económica y el alquiler de propiedades utiliza el capital de inversores sin mucha espalda para bancar esos vaivenes"

Sobre la actualización de los contratos, Socco dijo que "el esquema de ajuste a partir de un índice que vincula variación de inflación y de salarios nos parece acertado, pero siempre y cuando se asegure no solamente la disponibilidad de estadísticas confiables, sino también provistas en tiempo y forma".

Agregó que "son en su mayoría ciudadanos de clase media que destinaron sus ahorros en ladrillos para tener una pequeña renta que en estos años sufrió un duro golpe por la imposibilidad de recuperar lo perdido por la inflación en los contratos y por la depreciación de sus propiedades".