Mientras en la Casa Rosada dan por terminado el caso del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, la oposición pide su renuncia, su ex empleada Sandra Heredia inició una demanda millonaria contra su hermano y el presidente Mauricio Macri paga el costo político por mantenerlo en su cargo con una persistente baja en las encuestas.

A pesar del esfuerzo del Poder Ejecutivo nacional por enterrar el escándalo de Triaca, ayer la diputada nacional del Frente Renovador Graciela Camaño, pidió la renuncia del jefe de la cartera laboral. "Yo entiendo que Mauricio Macri defienda a Triaca porque ha estado con él desde el primer día. Lo que no entiendo es cómo Triaca no tiene el pudor de la renuncia, se tiene que ir. No tiene que esperar que le acepten la renuncia", puntualizó la legisladora.

“No entiendo cómo Triaca no tiene el pudor de la renuncia”, aguijoneó Camaño

El pedido de Camaño se suma al de otros sectores políticos y sindicales que también sostienen que Triaca debería dejar su cargo, sobre todo teniendo en cuenta que el ministro de Trabajo será quien esté al frente de la discusión paritaria y de las negociaciones por la reforma laboral.

Menos de veinticuatro horas después de que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijera que el caso Triaca era un tema superado, Heredia demandó al hermano del ministro, Carlos, por "daños y perjuicios" y le reclama el pago de $3.700.000. La demanda se relaciona a las manifestaciones públicas vertidas por su ex empleador, quien al momento en que se desató el escándalo justificó el despido de la mujer de la quinta familiar alegando que Heredia era portadora de una "enfermedad bastante grande" de naturaleza "psíquica", además de responsabilizarla por "faltantes en la casa".

En medio de esos contratiempos, el gobierno nacional continúa en baja en las encuestas. Con algunas diferencias entre sí, los recientes sondeos realizados por la Universidad San Andrés, Ricardo Rouvier & Asociados y Elypsis coinciden en que la imagen de Macri está en picada, en especial a raíz de la reforma previsional, la inflación y la decisión del mandatario de haber mantenido en su puesto a Triaca luego de que fue denunciado por haber tenido en negro a su ex empleada y haberla desinado en en el Sindicato de Obreros Marítimos Organizados (SOMU).

La apuesta de la mesa chica de PRO es que el decreto que prohíbe designar familiares del presidente, vicepresidente, ministros y funcionarios con rango de ministro en la administración pública nacional ayudará a levantar la imagen del gobierno y el mandatario. No sólo porque con el anuncio del lunes pasado, el oficialismo consiguió mostrar iniciativa política y cambiar el eje de la agenda, sino porque están convencidos de que a través de la norma están mandando una señal de transparencia.