El ministro del Interior, Wado de Pedro, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta pusieron en funcionamiento el sistema de monitoreo de patentes que permitirá detectar la circulación de vehículos impedidos y lanzar alertas para su detención.

El sistema de entrecruzamiento de información, que también se concreta con todas las provincias, permite detectar si los argentinos que regresaron al país cumplen con la cuarentena dispuesta por el Estado nacional a través del decreto 297/2020, en el contexto de la emergencia sanitaria por la pandemia del covid-19.

El ministro y el jefe de Gobierno fiscalizaron la puesta en marcha del sistema desde el Centro de Monitoreo Urbano Norte de Villa Martelli, ubicado cerca de la avenida General Paz, junto al vicejefe de Gobierno porteño y ministro de Justicia y Seguridad, Diego Santilli, y a la titular de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), Florencia Carignano.

"La lista de 195.000 personas (que vinieron del exterior) fue cruzada en la Dirección Nacional del Automotor, se cruzaron todas las patentes de la Argentina y hoy tenemos un listado de aproximadamente 200.000 autos que tienen prohibición de circular. De los 200.000 autos 50.000 son de la Ciudad de Buenos Aires", destacó el ministro del Interior.

"No hay lugar para actitudes egoístas e irresponsables. La salud de todos está por sobre cualquier vivo", agregó.

Por su parte, Rodríguez Larreta advirtió: "Cada persona que entra a la Ciudad y que no corresponde, es un riesgo para ella, para su familia y para los vecinos de la Ciudad y la Provincia".

"La Ciudad cuenta con 490 lectoras de patentes alrededor de toda la General Paz y los cruces del Riachuelo y todas están puestas en función de los datos que nos pasa Migraciones de la gente que entró en los últimos 15 días, por eso estamos siendo muy estrictos con los controles", añadió.

En tanto, Carignano precisó que "ayer a nivel país ingresaron aproximadamente 3.700 personas, de las cuales 1.700 fueron solamente de Ezeiza" y comparó que "antes del 13 de marzo, que fue cuando se decretó la emergencia sanitaria, estábamos recibiendo en Ezeiza solamente 33.000 personas".

"Ha descendido muchísimo, producto de que casi no hay autorizados vuelos para poder ingresar al país", agregó.