Julio De Vido seguirá en el Hospital Penitenciario Central (HPC) hasta que, concluido el informe médico definitivo, se resuelva si queda alojado en el HPC, pasa a un pabellón especial de la misma cárcel de Ezeiza o lo trasladan al penal de Marcos Paz, unos 50 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires.

Después de perder los fueros de diputado, el ex ministro de Planificación se alojó anteanoche en el HPC, en el penal de Ezeiza, donde “cenó, pero poco”, informaron a Télam fuentes de la investigación. Asmático crónico e insulinodependiente, llevaba consigo su propia insulina, junto a otros medicamentos.

Ayer prosiguieron los estudios destinados a establecer con precisión el estado general de salud de De Vido. Una vez concluido el informe médico definitivo, se resolverá dónde cumplirá la prisión preventiva dispuesta en la causa por supuestos sobreprecios en la importación de gas natural licuado (GNL), a cargo del juez federal Claudio Bonadio, y también en la causa por malversación de fondos en obras de remodelación en la mina de Río Turbio, que lleva adelante el juez Luis Rodríguez.

Fuentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) indicaron que, salvo contraindicaciones médicas, el diputado quedará seguramente alojado en uno de los pabellones de la cárcel de Ezeiza, que cuentan con los requisitos edilicios y de capacitación de personal del llamado sistema de Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad (IRIC).

  • La defensa “por ahora” no pedirá prisión domiciliaria

El abogado de Julio De Vido, Maximiliano Rusconi, afirmó que “por ahora” no pedirá el beneficio de la prisión domiciliaria para el ex ministro, aunque remarcó que es diabético y que “llevó insulina para 10 días”.

Además, descartó que su defendido vaya a hablar para involucrar a otros ex funcionarios, y advirtió que esas maniobras son “extorsiones”.

“Trascendió lo de la domiciliaria pero por ahora no hemos pedido nada. Lo único que le avisamos al juez es que es insulinodependiente y de modo intenso. Es una persona que tiene que autoinyectarse entre dos y hasta siete u ocho veces por día. Y eso no tiene horarios fijos. Le avisamos al juez que no le saquen esa insulina. De hecho, llevó insulina para unos 10 días”, reveló.

El abogado descartó que el ex ministro tenga pensado involucrar a otros ex integrantes de los gobiernos kirchneristas en las causas en las que se lo investiga.

“Conceptualmente me opongo a esas extorsiones. No voy a entrar. Creo que del diálogo que tengo permanentemente con Julio De Vido, ni siquiera nos hemos planteado esto. En las causas en las que estoy, las imputaciones a De Vido son ridículas”, afirmó.