Tras desatar una lluvia de críticas en Bolivia y en Argentina, el presidente destituido Evo Morales se retractó de su propuesta de crear "milicias populares" y destacó que su "convicción más profunda siempre ha sido la defensa de la vida y de la paz".

"Hace unos días se hicieron públicas unas palabras mías sobre la conformación de milicias. Me retracto de ellas", aseguró el mandatario en un comunicado difundido en su Twitter, en referencia a sus declaraciones del domingo pasado en una entrevista radial.

En esa nota, Morales aseguró que fue "un error garrafal" no contar con un "plan B" para contrarrestar el levantamiento de los comités cívicos opositores después de las elecciones del 20 de octubre, que terminaron desatando el apoyo de la Policía y las Fuerzas Armadas, y forzando su renuncia y denuncia de golpe de Estado. "Si de acá a poco tiempo, si volviera, hay que organizar -como en Venezuela- milicias armadas del pueblo", agregó.

"No quiero que nada de lo que diga sea usado como un pretexto para perseguir y reprimir a mis hermanas y hermanos", escribió tras hacer un análisis de lo que sucede en su país desde que fue forzado a renunciar y pidió a la comunidad internacional que "haga todo los esfuerzos para garantizar el respeto de los derechos humanos" en Bolivia, en momentos en que está por empezar la campaña de cara a las elecciones del próximo 3 de mayo.

El Comité Nacional de la UCR celebró la declaración de Evo, por lo que no insistirá en la iniciativa presentada para revocar su estatus de refugiado, aunque advirtió que pedirá que el canciller Felipe Solá informe en el Congreso sobre la política internacional del gobierno.

"Desde el radicalismo valoramos la decisión de Morales porque entendemos que la única salida de la crisis institucional que atraviesa el país hermano solo se logrará a través del diálogo y la paz", afirmó el Comité Nacional de la UCR en un comunicado firmado por su presidente, Alfredo Cornejo.