Los trabajadores despedidos de Fanazul realizaron ayer cortes de tránsito sobre la ruta nacional 3 en protesta por la decisión del Gobierno de cerrar la planta de Fabricaciones Militares en la localidad bonaerense de Azul, mientras que el ministro de Defensa, Oscar Aguad, garantizó en Córdoba que la medida no se replicará con las fabricas de Villa María y Río Tercero.

La protesta se había iniciado el miércoles con bloqueos en el cruce de las rutas nacionales 3 y 226, y en la 226 en su empalme con la 51, y continuó ayer con una movilización de los despedidos, sus familiares, afiliados y dirigentes del gremio ATE y organizaciones sociales hasta el centro de la ciudad de Azul para reclamar la continuidad de los 219 puestos de trabajo.

Los trabajadores mantienen su demanda por la continuidad de la fábrica a pesar de que la semana pasada el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, ratificó el cierre y el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, recibió al intendente Hernán Bertellys para analizar propuestas para generar nuevos puestos de trabajo en otros proyectos locales.

Por su parte, Aguad se reunió con los intendentes de Villa María y Río Tercero, Martín Gill (PJ) y Alberto Martino (UCR), y les prometió que las plantas de Fabricaciones Militares en esas localidades continuarán funcionando.

Según publicó el diario La Voz del Interior, Aguad les aseguró a los funcionarios cordobeses que la idea para las fábricas militares es reactivarlas y reconvertir algunas líneas de producción para lograr un "equilibrio" en el funcionamiento pero reduciendo el déficit actual.

En las plantas cordobesas de Fabricaciones Militares hubo 53 trabajadores despedidos a fines del año pasado: en total unos 900 empleados cumplen funciones en ambas unidades.