La tensión que despertó el aval de la delegación argentina al informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, sobre la denuncia de violaciones de derechos humanos en Venezuela, continúa generando malestar en parte del oficialismo. El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá, defendió el voto afirmativo, aunque remarcó que el país "mantiene su postura de no injerencia".

"Argentina es un país que tiene un activo en el mundo que es la defensa de los Derechos humanos. En otros países hubo pactos para llegar a la democracia, y eso no ocurrió en Argentina", señaló el funcionario en diálogo con Radio con Vos.

Solá pasó a ser el foco de las críticas por una parte de la coalición del Frente de Todos a raíz del cambio en la postura diplomática ante el gobierno de Nicolas Maduro, e incluso la designada embajadora en Rusia, Alicia Castro, decidió renunciar a su nombramiento luego del voto positivo

"Tomamos decisiones previas pero lo hicimos después de un año de no votar ninguna resolución que no denunciara la situación de bloqueos que perjudica al pueblo venezolano. Toda la vida desistimos de votar las decisiones del Grupo de Lima. Apoyamos el informe Bachelet y es el único que apoyamos y que nos parece serio", explicó el exgobernador de la provincia de Buenos Aires.

El funcionario además sostuvo que las resoluciones de Ginebera "solamente se habla de la cooperación futura en Venezuela para mejorar la situación, pero en ningún punto se habla de que hubo violación de Derechos humanos ni Venezuela lo admite", argumento que ezboza la Casa Rosada para despegarse del bloque regional más alineado con la postura de Estados Unidos.

"Teníamos como misión, y el presidente Fernández lo quería, apoyar el informe Bachelet y defender nuestras posiciones históricas respecto a la no injerencia y que Venezuela rehaga su situación", remarcó Solá, en tanto que enfatizó que "la otra declaración dice cosas excesivas con las que no acordamos pero dice que acoge con beneplácito todos los informes Bachelet".

Al ser consultado sobre los próximos pasos de cara a las elecciones de medio término en el país caribeño, el funcionario amplió: "Procurábamos acuerdos y uno de ellos era que Venezuela permitiera que Europa y dos o tres países de Latinoamérica fuera veedor en las elecciones del 6 de diciembre. Europa pidió que las atrasara".

En la misma línea, el canciller explicó porqué Argentina no suscribió a la postura de México de abstención: "No se pudo tomar la decisión de México de abstenerse. Argentina tomo esa decisión, no tiene que tener miedo", remarcó. 

Sobre la críticas ante el cambio de dirección del ministerio de relaciones exteriores, Solá respondió: "Hay algunos que balconean, tiene que saber mirando todo el espectro. Uno tiene que saber que hay cosas que no les van a gustar, pero uno tiene que gobernar".