A la espera del avión que partió hacia Rusia para traer la vacuna Sputnik V, el Presidente, Alberto Fernández, participó de la inauguración de un hospital penitenciario en la Unidad 58 de Lomas de Zamora y consideró que su “prioridad es salvar la vida de los argentinos”.

“Argentinos somos todos, los que estamos acá, los que están en sus casas y los que están cumpliendo la condena”, señaló el Presidente durante su discurso, donde también afirmó sobre la pandemia que “cuando se creía que el problema comenzaba a superarse aparece una nueva cepa en europa y todo vuelve a empezar”.

Fernández graficó la situación de atravesar la pandemia cómo que "es lo más parecido a caminar a ciegas en un pantano, porque uno no sabe dónde está pisando". Hoy tendrá una reunión con el comité de vacunación a las 17 en Casa Rosada y se esperan novedades sobre la aplicación de las 300 mil dosis de Sputnik V que llegará mañana.

Junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el Presidente hizo referencia a la importancia de las cárceles cómo un lugar de reinserción y afirmó que “el secreto es que la condena sirva para que alguien que estuvo preso nunca más vuelva a delinquir”.

También apuntó contra la oposición: “Hay un problema ético que no debemos olvidar, que nos diferencia de nuestros adversarios. Muchos dicen mano dura y que se pudran en la cárcel, nosotros decimos justicia, que cumplan condena y que se reintegren en la sociedad”, sostuvo.

Fernández consideró que en la actualidad existe “una sociedad desigual en la que a veces se considera que el delito es la única salida” y recordó que la Constitución Nacional dice que “las cárceles serán sanas y limpias”.

Por último, el Presidente sostuvo: “¿A qué normalidad se quiere volver volver? Porque a esta realidad donde 15 mil personas hacen huelga de hambre no quiero volver más, quiero crear otra normalidad desde la ética que tenemos, que todos somos seres humanos y todos deben ser tratados dignamente”.