El presidente Alberto Fernández y una reducida comitiva viajaron ayer a Israel para participar del Foro Internacional del Holocausto 2020, donde será el único mandatario latinoamericano invitado a la conmemoración del 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi Auschwitz.

Al presidente lo acompañaban su pareja, Fabiola Yáñez, el canciller, Felipe Solá; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz; el secretario de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el flamante embajador en Israel, Sergio Urribarri, y el diputado Eduardo Valdés.

Fernández participará en una conmemoración en la que los discursos estarán a cargo de los líderes de las potencias que vivieron en carne propia, como víctimas o victimarios, el Holocausto y solo tiene una reunión bilateral confirmada hasta ahora para el viernes a la mañana con el anfitrión, el presidente israelí Reuven Rivlin.

Fuentes de su comitiva aseguraron a Télam que el objetivo del viaje es "ratificar la continuidad de una política de Estado que viene desde el primer gobierno de Perón" y la centralidad de la agenda de derechos humanos y la construcción de la memoria para el gobierno.

Aunque por el momento no hay reuniones de trabajo organizadas con sus colegas israelíes, otro objetivo importante es "demostrar" que el actual gobierno "no es anti Israel", añadieron.

Fernández llegará a Jerusalén apenas cinco días después del quinto aniversario de la muerte del fiscal federal de la unidad AMIA Alberto Nisman y luego que varios gobiernos latinoamericanos -Paraguay, Colombia y Guatemala- decidieran calificar al partido-milicia libanés Hezbollah como una agrupación terrorista, una decisión que fue celebrada por el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, actualmente de gira por la región, y que revive un punto de tensión entre la Casa Rosada y los gobiernos de Israel y Estados Unidos.

El gobierno de Mauricio Macri había declarado a Hezbollah como una organización terrorista en el último año de su mandato y el gobierno israelí le pidió Fernández que mantenga esa decisión, lo que desató posiciones encontradas en el gabinete.

Ante ello, las fuentes de la comitiva consultadas por Télam destacaron que Fernández "sorprendió" al gobierno israelí al aceptar la invitación para viajar al quinto Foro Internacional del Holocausto ya que, recordaron, ese gobierno no había mandado a ningún funcionario desde Jerusalén a la asunción del 10 de diciembre en Buenos Aires.

Ayer continuaban las coversaciones para tratar de sellar alguna reunión bilateral durante los dos días y medio que Fernández estará en Jerusalén, quizás con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. También circulaban los nombres del presidente ruso, Vladimir Putin, o el francés Emmanuel Macron pero estos encuentros no serían una prioridad para este primer viaje internacional ya que, como reseñaron en la comitiva presidencial, menos de una semana después de volver a Buenos Aires, Fernández viajará al Vaticano, donde esperan tenga una agenda política más cargada.