En el mediodía de este lunes finaliza el paro nacional que por 72 horas inició el viernes la Unión Tranviarios Automotor ( UTA) en los servicios de larga distancia. La medida de fuerza se sustanció por sueldos y aguinaldos adeudados pese al auxilio económico del Estado que reciben las empresas bajo la emergencia Covid, remarcaron desde el sindicato.

En medio del conflicto y con la instancia de conciliación obligatoria agotada,el ministerio de Transporte convocó a empresarios y sindicalistas a una audiencia en esa cartera para el martes.

Desde la UTA fustigaron al sector empresario y recalcaron que el Gobierno otorgó subsidios a las patronales. Los fondos incluso abarcan a un amplio sector de los choferes de larga distancia suspendidos a raíz de las restricciones a la circulación que se definieron por la pandemia en 2020.

Vocero

“Además de la deuda salarial no se avanzó un paso en las negociaciones paritarias", enfatizó Mario Calegari responsable de prensa en esa unión gremial.

El vocero, como lo había expresado el titular de la UTA, Roberto Fernández, remarcó que las empresas “pretendieron negociar condiciones de trabajo a cambio de salarios".

Desde la cartera laboral a cargo de Claudio Moroni le informaron a este diario que hubo gestiones antes y durante la huelga para tratar de encauzar el conflicto, pero no se logró el cometido.

En cuanto a la ayuda oficial que reciben las empresas el sindicato subrayó que el Estado Nacional aporta $600.000.000 al sector a través de la resolución 283/2021 del Ministerio de Transporte, además de los $260.000.000 mensuales que llegan desde la cartera laboral vía Repro II.

Calegari recalcó que pese a recibir esos fondos, “los trabajadores continúan cobrando en cuotas” y acotó “estamos ante la desidia de un sector empresario sin escrúpulos y límites".

A través de comunicados que entregaron a algunos medios, la UTA consideró que las empleadoras “quieren mantener sus márgenes de utilidad en base a la declaración de pandemia, o a costa de la precarización de las condiciones de trabajo".

"Pretenden que manejemos más horas, con menos conductores, al margen de la ley y burlando todos los derechos de los trabajadores”, dijo Calegari.