El gobierno de Corrientes que encabeza el radical Gustavo Valdés dio marcha atrás hoy con su anuncio de no cumplir el decreto que prohibió las reuniones sociales hasta el 16 de agosto y finalmente lo acatará.

Si bien el mandatario correntino dijo que el DNU le parece "contradictorio", sostuvo que seguirá "acompañando las decisiones que tome el Gobierno nacional". Valdés aseguró que el decreto "afecta la esfera íntima y tiene protección constitucional".

De todas formas, tras haber anunciado que Corrientes no cumpliría la medida, el radical reconoció que en los últimos días se registró un "relajamiento" en las medidas de cuidado entre los ciudadanos.

"Me parece que en este momento es complicado criminalizar algún tipo de conducta. Nosotros hacemos un gran trabajo, pero vamos a seguir acompañando las decisiones que tome el Gobierno nacional, porque coincidimos y tenemos la misma visión", señaló Valdés en declaraciones a la prensa local.