Tras el ruidoso veto público de la diputada Elisa Carrió, que provocó una sacudida en filas del oficialismo, el proyecto que apuntaba a legalizar los aportes empresariales a campañas electorales de los partidos políticos se cayó del temario de la sesión prevista para hoy y podría aplazarse su tratamiento hasta marzo del año que viene.

Carrió se atrevió a desafiar al propio Presidente al sostener que no le "importa" lo que Mauricio Macri piense sobre el tema, ya que era una decisión tomada "votar en contra del aporte de empresas a los partidos políticos, de acuerdo con la doctrina histórica" de su fuerza política. La diputada también deslizó críticas al proyecto "antibarras", la otra iniciativa que Macri reclamó al Congreso para las extraordinarias.