El fiscal federal Franco Picardi avaló hoy la posibilidad de morigerar las condiciones de detención de Amado Boudou, al dictaminar en relación al pedido de excarcelación presentado ayer por la defensa del ex vicepresidente, informaron fuentes judiciales.

Picardi entendió que es posible avanzar en medidas “menos lesivas” para la libertad del imputado porque considera que “no hay riesgos procesales”, aunque remarcó que la decisión le corresponde al juez federal Ariel Lijo. 

Picardi debió intervenir en el expediente en reemplazo del fiscal del caso, Jorge Di Lello, quien se encuentra de licencia, pero que ya se había manifestado en la misma dirección.

Ante el primer pedido de excarcelación presentado por Boudou, Di Lello había manifestado que correspondía “evaluar la existencia de remedios menos lesivos a los riesgos expresados que no impliquen la restricción de la libertad del encartado para evitar una condena sin sentencia firme”.

La defensa de Boudou solicitó ayer que, de ser rechazado el pedido de excarcelación, se lo beneficie con el arresto domiciliario, dado que no tiene condenas en su contra, va a ser padre de mellizos y tiene un fuerte arraigo al país en el que vive.

El abogado de Boudou, Eduardo Durañona, hizo ayer la presentación ante el juez Lijo luego de que el magistrado levantara el secreto de sumario que regía sobre la causa por la que el ex funcionario kirchnerista se encuentra detenido. 

El ex vicepresidente se encuentra detenido en el marco de una causa en la que se lo investiga por enriquecimiento ilícito y presunto lavado de dinero en la que, según la Justicia, no pudo justificar el origen de parte de su dinero y de sus bienes. 

Si el juez Lijo rechaza ambos pedidos, se espera que la defensa de Boudou apele el fallo ante la Cámara Federal, que ya había sugerido la posibilidad de adoptar ?medidas cautelares menos lesivas? para los derechos del imputado. 

Los jueces de la Sala I del tribunal de apelaciones, Jorge Ballestero y Leopoldo Bruglia, habían destacado hace un mes, en el fallo en el que confirmaron el rechazo de la excarcelación, la posible morigeración sugerida antes por Di Lello. 

El ex vicepresidente fue detenido el 3 de noviembre pasado de manera preventiva en una causa por enriquecimiento ilícito, y desde entonces se encuentra en el penal de Ezeiza.

La decisión de la detención fue adoptada por el juez Lijo, quien sostuvo que, a pesar de estar a derecho, el imputado puede tener contactos que le permitan eludir a la Justicia. 

Ese día, además de Boudou, también fue detenido su socio José María Núñez Carmona, porque el magistrado los acusa a ambos de haber encabezado una asociación ilícita destinada a cometer delitos relacionados con el lavado de dinero.

Lijo acusó a Boudou por el supuesto lavado de activos por 4.238.900 pesos y 995.000 dólares, en tres maniobras, una de ellas a través del blanqueo de capitales de la ley 26.476, en el 2009, al que ingresó Núñez Carmona. 

Además, le imputó la compra con fondos sin justificar de un departamento de su ex pareja Agustina Kampfer por 120.000 dólares, y 80.000 dólares de su patrimonio, cuyo origen tampoco encuentra explicación, según la resolución en la cual ordenó detenerlo.