El fiscal federal Franco Picardi avaló la posibilidad de morigerar las condiciones de detención de Amado Boudou, al dictaminar en relación al pedido de excarcelación presentado ayer por la defensa del ex vicepresidente, informaron fuentes judiciales.

Picardi entendió que es posible avanzar en medidas "menos lesivas" para la libertad del imputado porque considera que "no hay riesgos procesales", aunque remarcó que la decisión le corresponde al juez federal Ariel Lijo.

Picardi debió intervenir en el expediente en reemplazo del fiscal del caso, Jorge Di Lello, quien se encuentra de licencia, pero que ya se había manifestado en la misma dirección.

Ante el primer pedido de excarcelación presentado por Boudou, Di Lello había manifestado que correspondía "evaluar la existencia de remedios menos lesivos a los riesgos expresados que no impliquen la restricción de la libertad del encartado para evitar una condena sin sentencia firme".

La defensa de Boudou solicitó el miércoles que, de ser rechazado el pedido de excarcelación, se lo beneficie con el arresto domiciliario dado que no tiene condenas en su contra, va a ser padre de mellizos y tiene un fuerte arraigo al país en el que vive.

El ex vicepresidente se encuentra detenido en el marco de una causa en la que se lo investiga por enriquecimiento ilícito y presunto lavado de dinero en la que, según la Justicia, no pudo justificar el origen de parte de su dinero y de sus bienes.

Si el juez Lijo rechaza ambos pedidos, se espera que la defensa de Boudou apele el fallo ante la Cámara Federal, que ya había sugerido la posibilidad de adoptar "medidas cautelares menos lesivas" para los derechos del imputado.