El fiscal federal Carlos Rívolo pidió que vuelvan a prisión dos militantes del Partido Obrero que habían sido detenidos por su participación en los incidentes frente el Congreso durante la discusión de la reforma previsional, ya que consideró que debe agravarse la calificación de los delitos que se les imputan.

Se trata de César Arakaki y Dimas Ponce, que habían sido liberados por el juez federal Sergio Torres el pasado 23 de enero: el magistrado decidió procesar a ambos pero los excarceló, luego de que Arakaki pasara 26 días en prisión y Dimas Ponce 15.

Al apelar las excarcelaciones, Rívolo consideró que debe agravarse la calificación legal que el magistrado les había impuesto a los militantes del PO cuando los procesó.

Torres había caratulado la causa como posible comisión de los delitos de lesiones en agresión e intimidación pública; mientras que el fiscal pidió que la figura sea la de rebelión, lo que prevé hasta 15 años de cárcel.

Pero también la defensa de los acusados apelaron los procesamientos dictados por Torres y reclamaron la nulidad de todo lo actuado en el expediente.

Ahora, la sala II Cámara Federal porteña -integrada por Martín Irurzun y Eduardo Farah- deberá definir la situación de los procesados: para ello, convocará a las partes a una audiencia con fecha a definir.