La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, reconoció que "no fue la mejor frase" calificar los objetivos de las tareas de ciberpatrullaje como "instrumento para medir el humor social", aunque revalidó el programa por la obtención de resultados que "han sido útiles".

Después de recibir críticas de Juntos por el Cambio y el jefe de la cartera de seguridad bonaerense, Sergio Berni, la funcionaria nacional dio marcha atrás en la frase utilizada para infomar sobre los objetivos del monitoreo en redes.  

"Dio lugar a interpretaciones que son lógicas", sostuvo Frederic aunque remarcó que las tareas del área de Ciberdelito son "una práctica que se viene realizando hace tiempo" y reafirmó que se trata de "un monitoreo sobre lo público".

En este sentido, la ministra también explicó que principalmente se realizan "ciberpatrullajes" para detectar "delitos de grooming y venta de droga", aunque precisó que se mantiene en medio de la cuarentena general. 
   "En estas circunstancias lo hacemos para reforzar el patrullaje en la calle y evitar, por ejemplo, salideras bancarias. Además, nos ha servido mucho para identificar casos de violencia institucional, videos de policías hostilizando personas", indicó.

La Jefa de la cartera de seguridad nacional había sido foco de críticas de Juntos por el Cambio al sostener que el monitoreo era "ilegal", en tanto que el ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, volvió a diferenciarse con su par de nación y desestimó la eficencia del programa por acceder a información pública: "no se necesita de un experto para hacerlo", sentenció el funcioanario bonaerense. 

En tanto, el programa también despertó el malestar en los usuarios de las redes que se manifestaron bajo el hashtag #NoMeVanACallar.