El suspendido camarista federal Eduardo Freiler, sometido a juicio político por el Consejo de la Magistratura por presunto mal desempeño en sus funciones, afirmó ayer que a su abogado “le sugirieron desde el Gobierno que renunciara a cambio de ganar un buen status para la jubilación”.

“Pero me parece que es mucho más importante, si me tengo que ir, hacerlo con la frente alta y no cambiar ese orgullo que siento por unos pesos más en la jubilación futura”, advirtió Freiler. El magistrado consideró que “hay una ruptura democrática” en el país y advirtió: “Estamos viviendo cosas que ni siquiera los jueces de la dictadura se atrevieron a hacer”. El camarista espera la resolución del jury, que podría derivar en su destitución.