Encargado de la crucial negociación con los gobernadores para lograr sancionar un Presupuesto según los parámetros acordados con el FMI, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, fue justamente el único que hizo referencia a lo único que la plana mayor del Gobierno no hubiera querido escuchar: la posibilidad de recambio en el staff de mando. "Es un día difícil", arrancó por sincerarse el ministro, con un mensaje alejado del de otros integrantes del gobierno.

"Estamos atravesando un río embravecido, pero tenemos un capitán que tiene y maneja el timón con mucha firmeza. Y los marineros, el equipo, es totalmente prescindible; puede cambiar como también pueden cambiar los instrumentos a implementar para cumplir los objetivos que fijamos al inicio de la gestión", sostuvo el funcionario durante la reunión en el Consejo de las Américas.

Mostrándose receptivo al humor social, Frigerio agregó: "Es pedir mucho que el ciudadano común nos escuche, pero aquellos que tienen responsabilidades en la dirigencia económica y empresarial tienen que hacer el esfuerzo de mirar más allá y entender que hay futuro en la Argentina".