El ministro de Salud, Gines González García, afirmó que "lo peor está por venir" en relación al avance del coronavirus en el país, y reiteró la eficacia del aislamiento preventivo: "es la única medida contundente".

En un reunión virtual con la Red Argentina de Periodismo Científico, el funcionario enfatizó en que "no hay libreto ni libretista" sobre cómo abordar la estrategia sanitaria, y subrayó que "pocas veces se vio tal fragilidad científica ".

"Aprendemos de nuestros errores y de los errores de los demás. Me parece que tendría que haber insistido más en la organización, no solo entre lo público y lo privado, también con las organizaciones populares, la articulación municipal y provincial", reveló González García.

Además, el jefe de la cartera sanitaria destacó que "trabajó mucho" con los comités de crisis, aunque quizás "tendría que haber insistido más al principio".

"No es que no pensé en esto, lo que pasa es que había tanta demanda por los reactivos, los ventiladores, los equipos de protección personal. Porque para mí el detalle fundamental cuando esto adquiere escala es la coordinación. Claro, esto es fácil decirlo con el diario del lunes", lamentó. 

Sobre la posibilidad de reanudar con la cuarentena más estricta en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) afirmó: "no se descarta volver para atrás en las fases”

“Siempre dijimos que si teníamos que cambiar, lo íbamos a hacer. Hoy hay que tomar medidas porque hay un riesgo para el país. Si bien algunas provincias no tienen la cuarentena, el AMBA es un sistema de expansión para otros habitantes y tenemos que ser cuidadosos, porque lo que hagamos hoy se paga dentro de 14 días”, detalló. 

“Estamos conversando muy intensamente porque no queremos hipotecar nuestro futuro. Yo entiendo que la gente está cansada, pero es cierto que tenemos que hacer una intensificación, que no tiene que ver con un contenido ideológico. De hecho, nuestros grandes méritos que tuvimos desde el primer momento fue que trabajamos sin límites, sin jurisdicción y sin política que no sea la política sanitaria”.