El presidente del principal partido de la oposición y dirigentes de derechos humanos salieron ayer a cuestionar al gobierno nacional y a la justicia, por considerar entre otras cosas, que la detención del ex vicepresidente Amado Boudou “no está dentro de las normas procesales”, pero además, por entender que en Argentina “la justicia está condicionada al poder político” y se estaría “perdiendo el respeto a las leyes y a la Constitución”.

“La justicia tiene que ser justicia para todo el que delinquió, sea de este gobierno o del anterior, pero no autoriza al Ejecutivo a presionar jueces”, dijo el titular del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, quien evaluó que “lo que pasó con Boudou”, como con otros casos como el del ex ministro de Planificación, Julio De Vido o con la dirigente social Milagro Sala “no está dentro de las normas procesales”.

El diputado sanjuanino dijo que nunca vio “que se filme una detención y que el gobierno la reparta por los medios” por lo que llamó a “dejarse de joder con este tema: No hay que apretar más” y “hay que aplicar las leyes”.

En la misma dirección, se expresó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien señaló que “si tenemos presa a Milagro Sala, si los han detenido sin condena a Boudou y a De Vido -no los defiendo, pero es lo que ha sucedido-, cualquiera puede ser detenido por cualquier cosa”.

El premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, alertó que “si se violan los derechos humanos, la democracia se debilita” al tiempo que advirtió que “el Estado de derecho debe privilegiarse sobre los intereses partidarios de los gobiernos de turno”.

Duro cruce con Gioja

  • De Vido volvió a apuntar al PJ por su silencio en el Congreso

En una carta redactada desde el penal de Marcos Paz donde se encuentra alojado y dirigida al diputado nacional y titular del PJ nacional José Luis Gioja, el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, recordó el caso de la “Banelco” y trazó un paralelismo entre su situación, con la del entonces senador Emilio Cantatrero, quien reconoció haber cobrado sobornos para sancionar la ley de reforma laboral durante el gobierno de Fernando de La Rúa.

Entre otras cosas, De Vido acusa a Gioja de haber guardado un “prudente” silencio respecto a su “ilegal detención e inconstitucional situación procesal”, en tanto que en un tono amenazador, dijo que pedirá se investiguen los 107 mil millones de dólares “ejecutados como inversión pública” durante su gestión y de los cuales San Juan habría sido una de las provincias “más favorecidas”, por lo que le dará precisas instrucciones a sus abogados para que se avance con el tema en la justicia.

También lo sindicó de haber realizado algún tipo de “negociación” con el oficialismo, que llevó a la “masiva abstención” del bloque. Para De Vido, el gobierno quería tener una foto suya “esposado y con casquito y chaleco”.

Consideró su propia carta como “de ortiva” y “contrario a las más caras tradiciones del peronismo”.

Dirigiendose directamente y por primera vez por su apellido, al “compañero Gioja”, dijo no estar dispuesto “a jugar en la historia el papel” que le tocó al “senador Cantarero”, y terminó firmando como un “preso sin condena”.