En el marco de la cumbre de la Zona de Integración Centro Oeste de América del Sur (Zicosur) que sesionó ayer en Tucumán, un grupo de gobernadores peronistas expresaron fuertes críticas al déficit fiscal que arrastra el Estado nacional, se mostraron conscientes del "precio" que se deberá pagar tras la crisis económica del "supermartes", pero al mismo tiempo, se mostraron dispuestos a acompañar al Gobierno a los fines de "garantizar confiabilidad".

En la reunión, que fue la prosecución de un asado que tuvo lugar la noche previa en la casa del anfitrión, Juan Manzur, los mandatarios provinciales buscaron dejar aclarado que más allá de las diferencias de criterio que tienen con el gobierno del presidente Mauricio Macri, la gente "lo eligió y lo vamos a ayudar para que le vaya lo mejor posible".

Fue precisamente el cordobés Juan Schiaretti, de buena sintonía con la Casa Rosada, quien señaló que el Gobierno tiene "un déficit del 6 por ciento del PBI, mientras que en las provincias esa cifra se reduce al 0,5 por ciento".

"El Gringo" consideró que la solución a ese dilema radicaría en que "la Nación deje de subsidiar las tarifas del gas y la electricidad a Buenos Aires y al Gran Buenos Aires, porque eso insume 15 mil millones de pesos al presupuesto nacional", por lo que si decide transferirle "los servicios" a esos distritos "como corresponde en un país federal, el déficit comenzará a bajar rápidamente".

Por su parte, el salteño Juan Manuel Urtubey, otro de buena sintonía con Casa de Gobierno, se mostró preocupado con el hecho de que el Ejecutivo "considere que la única política económica es la política cambiaria", al tiempo que advirtió que el martes se logró superar "una crisis importante, pero el precio que vamos a pagar los argentinos será muy alto".

Mientras que Manzur, en tren de deslindar responsabilidades, aclaró que la decisión de recurrir al FMI "no es un tema que evaluemos los gobernadores porque esa es una decisión del Presidente".

El tucumano consideró que "en el marco de un país federal como el nuestro, las provincias tenemos autonomía para fijar prioridades", tras lo cual aclaró que su distrito no tiene "déficit fiscal", precisó que la "balanza comercial es positiva", dijo que ya cerraron las "paritarias con todos los gremios estatales" e informó que "a lo largo de los tres años" de su gestión no se ha tomado "ni un centavo de dólar de deuda externa".

"Estamos a la expectativa de las medidas que va a tomar el Gobierno para ver de qué manera podemos colaborar, porque la prioridad en estos casos es mantener la gobernabilidad", dijo a su turno el chaqueño Domingo Peppo, quien aclaró que aportarán todo lo que de ellos dependa "para garantizar la confiabilidad de nuestro país, porque de esa forma retornarán los créditos para el sector privado".