El intercambio sobre corrupción se desarrolló como un golpe por golpe y no una acumulación de acusaciones volcadas contra Alberto Fernández. De hecho, fue el dirigente peronista el que dio la estocada más profunda al recordar al fallecido padre de Mauricio Macri.

El presidente Macri consideró que era "imposible de creer" que Fernández durante su rol de jefe de Gabinete no haya visto lo que el propio mandatario calificó como una "matriz de corrupción" en la obra pública.

"Usted se pregunta cómo yo en mis años de jefe de Gabinete no vi la corrupción de la obra pública y usted en el clan Macri ¿no vio la corrupción de la obra pública Presidente, no vio lo que pasaba en su familia?, después nos contó cuando su padre murió que su padre era responsable. Presidente hablemos en serio, a mí no me va a correr", espetó Fernández.

Minutos más tarde, el jefe de Estado sostuvo que "es de muy mal gusto citar a una persona que ya no está en este mundo y no se puede defender", al tiempo que agregó: "Es difícil creer que no vio nada; es imposible de creer que usted no haya visto nada".

Sobre el final, el jefe de Estado prometió volver a escuchar a su rival "dentro de tres semanas", dando por descontado que habrá segunda vuelta.