Los "gordos" e independientes, de llamativa ausencia en la última reunión de la CGT, consideran más que un error estratégico la decisión de movilizar junto a Camioneros y otras centrales/organizaciones el jueves 22. Aseguran que tampoco los tranquiliza pensar que podrían haberse "sacado un peso de encima" frente a la vara disciplinadora del Gobierno para con los sindicatos, ya que los incluye la horfandad política ante dos años más de gestión Cambiemos y la posibilidad de extensión a otro período. "Hubo una convocatoria motorizada por los Moyano respecto a problemas concretos de ese gremio, el cual ni siquiera se adhirió al paro definido contra la reforma previsional", reseñaron dos fuentes de los sectores que no descartan la fractura de Azopardo.

“Moyano ni siquiera se adhirió al paro definido contra la reforma previsional”

Meses atrás BAE Negocios había anticipado que el escenario cegetista iba camino a una nueva división como la que tuvo lugar en 2012 cuando emergieron la CGT de Antonio Caló y los que quedaron en la vereda contraria al gobierno kirchnerista.

Gordos e independientes alistan a Armando Cavalieri, Héctor Daer, Carlos West Ocampo, Andrés Rodríguez entre otros. "Todos estamos de acuerdo en esta visión, no tenemos dudas", exaltaron.

En desarrollo de su hipótesis amplian que su actitud no es antojadiza y tiene tres patas fundamentales: preservar las organizaciones, las obras sociales y los convenios colectivos. "Esta rebelión comienza con episodios como el rechazo empresario al bono de $9.000 para los Camioneros", remarcó otra fuente del sector y precisó además que la cuestión de los 7.000 puestos de trabajo que aglutina OCA también forman parte de la rotura de lanzas de Hugo y Pablo Moyano con la Casa Rosada.

“La decisión se toma en forma espasmódica y con adhesiones que no van a sumar al reclamo”

En trazos generales esos sectores, clásicos en tender diálogo con oficialismos variopintos a lo largo del tiempo, consideran que antes que disparar medidas de fuerza o movilizaciones, "aunque suene antipático", hay que considerar qué se puede rescatar. Incluso remarcan que al escenario paritario cualquier desborde le hará un flaco favor. Le suman su consideración "made in diciembre de 2015" respecto que el Gobierno no solo va por todo sino también por mucho más, ya sea por la vía de los carpetazos u otras formas y ponen como ejemplo las últimas novedades respecto a la negociación salarial del Suterh, que incluyó modificaciones entre los patrones que intervienen en la puja.

"La decisión de movilizar insiste en romper puentes, se toma en forma espasmódica y con adhesiones que no van a sumar al reclamo", deslizaron a este diario. Respecto de la fractura expuesta que se aprecia en la CGT sólo replicaron que "o bien habrá dos centrales o un congreso donde se consagre una mayoría contundente para definir qué criterio seguir ante lo que nos toca atravesar", refugiándose una vez más en el principio de que la solución al problema de hoy no pasa por lo sindical sino por lo político. Y echan a mano al tópico de moda en cierto sector del justicialismo respecto a la diáspora o inexistencia de un candidato, excluyendo -va de suyo- en forma expresa a Cristina Fernández.