Para los trabajadores con acuerdo salarial más frágil respecto a la inflación 2019, la primera medida del Gobierno fue otorgar la suma fija de $4.000 vía decreto. A referencia anticrisis y con el doble efecto de energizar algo el consumo. A referencia de los mejores pactos por debajo del 53,8% sólo se destaca a los trabajadores de la Uocra que dentro de un sector afectado por la última y vigente crisis terminaron el año pasado con 42,90%, teniendo pendientes la actualización por incremento de precios para enero/marzo.

El rubro industrial es el que sufrió la mayor cantidad de despidos. Alimentación suscribó un 38% y tiene pendiente su acuerdo por revisión para diciembre 2019 y marzo próximo. Los metalúrgicos, que negocian también bajo la incidente caída de la actividad y la premisa de sostener sus puestos de trabajo, poseen en carpeta la revisión a noviembre con el 36% que sellaron con las cámaras empresarias. Textiles firmó por el 34% y no tiene revisión, lo cual grafica el panorama sectorial. Los mercantiles cuentan con la revisión de enero pasado y un 31% de paritaria 2019. Los trabajadores/as de casas particulares, convenio que se activó bajo la última presidencia de Cristina Fernández, firmó por el 30% y revisión para este mes. Maestranza en tanto, sin revisión alguna, selló también un 30% en tanto que los telefónicos sólo pactaron un 28% y tienen pendiente recapitular noviembre y para en marzo deberán regresar a la mesa de discusión. Mientras que para el sector de prensa la mejora 2019 fue del 15% y está pendiente la negociación de la segunda mitad de acuerdo en noviembre 2019. La alternativa de que la suma fija de $4.000 por decreto sea herramienta de cancelación de convenio pasado es más que una posibilidad.