El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá, defendió la salida de Argentina del Grupo de Lima que se efectivizó este miércoles, acusó al bloque de carecer de "autocrítica" y negó un acercamiento al gobierno de Nicolás Maduro.

"En el grupo de Lima no hay debate, no se puede debatir, autocriticarse. No vemos una actividad más que la dogmática", apuntó el funcionario en diálogo con Radio con Vos. 

A menos de 24 horas de que la cancillería haya anunciada el rompimiento con el bloque multilateral conformado en 2017 para "dar seguimiento y acompañar" hacia una "transición pacífica" en el país caribeño, Solá reiteró que desde la firma fundacional de los 16 países miembros "no cambió nada la historia del pueblo venezolano".

"No tenemos ningún punto de contacto con lo que viene haciendo el grupo de Lima y nunca lo tuvimos", reiteró el canciller quien además reveló que la dimisión "fue comunicada al tiempo y no antes" a la administración de Joe Biden. 

"Hemos votado a favor del informe de Bachelet sobre Nicaragua. El tema de derechos humanos no lo hemos cedido en ningun momento", remarcó Solá al rechazar las acusaciones del frente opositor sobre un posible acercamiento al gobierno de Nicolás Maduro. "No es todo blanco o negro. Soportamos los insultos de Diosdado Cabello permanentemente", continuó.

Una de las primeras en reaccionar al alejamiento de Argentina al bloque multilateral fue la titular del PRO, Patricia Bullrich, quien acusó al presidente Alberto Fernández de llevar adelante un "gesto totalmente contrario a lo que dijo en campaña" para "apoyar la dictadura de Maduro".

"Tengamos memoria. Hoy 24 de marzo, la Argentina salió del Grupo de Lima para apoyar a la dictadura de Maduro en Venezuela. Este gesto es totalmente contrario a lo que Fernández dijó en campaña", sentenció la líder de Cambiemos.