Javier Milei hace resonar las "ideas de la libertad" mientras cede con el campo y espera los dólares del FMI
El Presidente pasó una semana en el exterior y disfrutó de representar la batalla global contra el "virus del wokismo". Fue el preludio de debates que reflotará en la Argentina, de cara a las elecciones legislativas, en un año clave para su modelo económico y el tipo de cambio.
Sin dólar quieto, no hay paraíso en la política Argentina. Ganar las elecciones legislativas y pintar el Congreso de violeta depende enormemente de ese precio y el presidente Javier Milei lo sabe. Por eso, además de disfrutar las mieles de endulzar a la derecha en su batalla global contra el "virus del wokismo", se reunió con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por más deuda y envió una clara señal al campo a fin de mantener calmo al tipo de cambio.
En Casa Rosada se habla del mercado de pases de dirigentes de la oposición dialoguista a La Libertad Avanza, pero el Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, tienen la lupa posada sobre la única condición que antecede al armado electoral para endurecer el músculo político: la confianza en el modelo económico del mercado financiero.
¿Y cuál es el indicador que ese espacio atiende con la misma intensidad que cualquier trabajador en el país? El precio del dólar oficial y su brecha con el paralelo o blue o libre. Unos por el margen de ganancia, otros por una calidad de vida atada a su incidencia en la inflación.
Tal es así que la defensa del gobierno al superávit fiscal le valió hasta acá el reconocimiento de diversos sectores en las encuestas tanto como la fe del mundo bursátil. Parece haber consenso sobre el valor de la estabilidad (mismas reglas macro durante un tiempo prolongado), incluso entre los que sacrifican mayor calidad de vida, afectados por el ajuste.
La aceptación es mayoritaria, por ahora, al plan libertario. Es una actitud registrada por la mayoría de las consultoras que analizan preferencias desde quienes planifican inversiones multimillonarias por dos décadas hasta los que alquilan su vivienda por dos años.
Elecciones 2025: qué quiere Javier MileiEse capital político necesita llegar intacto a la campaña legislativa o crecer todavía más para asegurar una mayoría oficialista en el Congreso. Se espera que hasta entonces, Milei -como todos sus antecesores- evite que la atención se detenga demasiado sobre la falta de dólares mientras maniobra para conseguirlos.
Hará resonar con ese fin y con mayor constancia los debates reflotados en el Foro de Davos sobre las "ideas de la libertad" y en torno a la "batalla cultural" contra el "virus del wokismo" o "el cáncer de la ideología woke" o los cuestionamientos al “feminismo, diversidad, inclusión, equidad, inmigración, aborto, ecologismo, ideología de género”.
El combate de Milei al pensamiento progresista llegará en dosis formales como la de esta semana cuando desde Balcarce 50 dejaron trascender que se trabaja en un proyecto para el Congreso de "Igualdad ante la Ley", con el que busca la eliminación de la figura penal del femicidio; modificar la Ley Micaela (capacitación obligatoria a funcionarios sobre diversidad y violencia de género); eliminar cupos de participación femenina en el Estado.
La generación de fuertes polémicas es un arte que La Libertad Avanza supo dominar durante la campaña 2023 y que volverá a reflotar en 2025. El costo en estos días de expresarse en su discurso en Suiza contra el movimiento LGTB (más los anteriormente mencionados) no fue más que recoger algunas críticas solapadas de dirigentes aliados y dialoguistas -casi ninguno se indignó, ni siquiera los que fortalecieron su perfil político como parte representante de esas luchas colectivas-.
Urgencias de la semana
Al cierre del primer año de gestión y ya en diciembre y enero últimos, a Milei lo recibieron con aplausos en La Rural, donde la dirigencia del sector agroindustrial, el histórico generador de divisas genuinas para las reservas del Banco Central, le valoró el cuidado del superávit fiscal.
Sin embargo, tras las fotos y los abrazos en el predio de Palermo con enorme peso político para la imagen del libertario en la zona centro del país, comenzaron a intensificarse las quejas del agro y la paciencia que volvió a solicitar Milei dio muestras de agotamiento.
El campo viene de superar una sequía histórica para afrontar la caída internacional de los precios de los cultivos, junto al encarecimiento de los costos en dólares y las retenciones de siempre.
El cóctel derivó en que a los pedidos de reuniones "urgentes" con funcionarios de primera línea se la sumaran en los últimos días mensajes al Presidente vía diputados nacionales que representan a la región central.
Molestó en Casa Rosada que la cita de esta semana con jefes de bancadas dialoguistas por asuntos del Congreso incluyera el recordatorio público del radicalismo cordobés de que si hay superávit fiscal, quizá el contexto sea propicio para cumplir con la promesa al campo de aliviar la carga impositiva para mejorar la rentabilidad.
Si bien la oposición no dialoguista del peronismo apostaba más por que fuera la tolerancia de los más vulnerables la que pusiera toscamente presión sobre el programa económico de ajuste y motosierra del gobierno, los que ubicaron sutilmente contra las cuerdas antes que nadie a los cocineros de la receta libertaria fueron los dueños de la cosecha y del negocio agroexportador.
Ahora, falta el acuerdo con el FMIA su regreso de Washington, a donde acompañó al Presidente para la reunión con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Caputo debió informar una baja de un 20% de las retenciones a algunos cultivos de forma temporal (hasta junio, a casi cuatro meses de las elecciones legislativas) como la soja, el trigo, el maíz, el sorgo; en tanto, permanente para las economías regionales.
Es que se viene la cosecha gruesa y el gobierno mira los silobolsas desplegados en los campos y advierte que su prioridad es que los productores estén incentivados a vender en vez de acopiar para que esos dólares nutran las reservas.
En las últimas semanas, se acumularon los informes privados con avisos sobre cómo el Banco Central "incrementó atípicamente el volumen operado en bonos en el mercado financiero (...) lo que sugiere que habría intervenido en los dólares financieros".
El aporte del Porfolio Personal de Inversores (PPI) es uno de tantos que se centra en el seguimiento de las reservas, indicador sobre el poder de fuego de un gobierno en caso de volatilidad.
La hipótesis se nutre de un dato central sobre el alivio impositivo al campo: el gobierno ató el acceso al beneficio impositivo a la pronta liquidación (15 días).
Son decisiones que reproducen los rumores de que el Banco Central está urgido de dólares y que conviven con el ritmo vertiginoso en el que entró la negociación con el FMI.
Milei y Caputo esperaban buenas noticias en los Estados Unidos por la vuelta al poder de Donald Trump a la Casa Blanca, pero el veloz visto bueno a la misión técnica enviada por la máxima autoridad, Kristalina Georgieva, a Buenos Aires reveló que los tiempos apremian.
El Ministro de Economía, de hecho, cambió sus planes y, en vez de acompañar a Milei al Foro Económico de Davos, regresó al país para sentarse con los que definen los reales márgenes de acción de las condiciones preacordadas entre Milei, Caputo y Georgieva el último domingo en la capital estadounidense.
Se habla de entre 11 mil y 20 mil millones de dólares que el organismo multilateral de crédito enviaría por etapas. Se descuenta una refinanciación de la deuda tomada en 2018 y ya refinanciada en 2022. Se incluyen versiones de dólar flotante. Se dice que es para salir del cepo cambiario. Se consensua en año electoral.
El desembolso de esos fondos frescos lo cuentan como "inminente" en los pasillos de la Casa Rosada. Será el reaseguro de un dólar quieto, de acuerdo a los cálculos deslizados allí en diálogo con este medio.
El optimismo coincide con frases proteccionistas de Trump (también desde Davos) que desvelan al mundo como "fabriquen en Estados Unidos o paguen aranceles" o, aún más preocupante para la Argentina en particular: "bajen los precios del petróleo".
Ubicado en la Patagonia, el Yacimiento Vaca Muerta tiene el potencial para exportar más de USD 30.000 millones en hidrocarburos desde 2030 y alcanzar ese objetivo dependerá de cómo evolucionen los precios internacionales.
Ni hablar en lo inmediato, cuando se espera para 2025 que el sector energético supere por primera vez al agroexportador como motor del superávit fiscal a través de su generación de dólares para el país.


