Fue necesario esperar hasta el último mes del año para que el Gobierno admitiera finalmente que la variable inflacionaria no está en línea con lo que había pronosticado. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue poco contemplativo y sostuvo que la inflación “no se comporta” como esperaban en la Casa Rosada. Una declaración poco amistosa con el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, quien ya había dicho que habría que esperar unos cuatro o cinco años para alcanzar los niveles de “un país normal”. Sturzenegger tiene poco para festejar este fin de año, con una inflación proyectada 7 puntos por encima de su meta de 17%. Pero para Dujovne tampoco será un fin de año brillante, luego de haber pronosticado que Argentina iba a crecer 3,5% y es probable que no llegue a 3. Sus críticas se parecieron más al juego infantil, a ver a quién le cae la pelota.