El Gobernador bonaerense, Axel Kicillof, sostuvo que el conurbano  mantendrá las restricciones vinculadas con la cuarentena para evitar que se aceleren los contagios de Covid-19 en tanto que los municipios del interior de la provincia sostendrán las distintas fases de acuerdo con la particularidad de cada uno.

"Seguimos en cuarententa intermitente", dijo Kicillof, quien remarcó el esfuerzo realizado para duplicar la cantidad de camas de terapia intensiva y recuperar el sistema de salud. "Si los números no bajan, va a haber que ir a una cuarentena más dura", remarcó Kicillof para apelar a la responsabilidad de los ciudadanos.

El mandatario sostuvo que, cuando asumió la gestión, la provincia de Buenos Aires contaba con 833 camas de terapia intensiva, que se llevaron ahora hasta más de 1900. Y que de ellas, 1.100 están ocupadas, al destacar que, si no hubiera habido un incremento de la disponibilidad, hubiera sido insuficiente. La referencia fue claramente, a la política hospitalaria que tuvo su antecesora, María Eugenia Vidal.

Kicillos agradeció al “pueblo de la provincia de Buenos Aires por el esfuerzo y la solidaridad que están poniendo en este momento de dificultad” y mencionó que es central el trabajo que están haciendo con la ciudad de Buenos Aires. “Hemos podido avanzar en conjunto con la Ciudad en medidas para cuidar a la gente”.

“El AMBA es una sola región sanitaria, y por eso no hay forma de que nos dividan o nos hagan pelear entre nosotros. El virus cruza la General Paz cuando quiere y también lo hace la enfermedad”,. remarcó

 

Los medios y la cobertura de la pandemia

Kicillof aseguró que "lo que está dañando la economía argentina y mundial es la pandemia" y cuestionó a los medios que "manipulan" y atribuyen la caída económica a la cuarentena. 

"Cuando la economía cae en un país extranjero, es por la pandemia, cuando es en Argentina, es por la cuarentena", precisó, y mencionó la caída de la economía de Estados Unidos que, dijo, fue "la más grande registrada" en su historia.

Se metió así en el debate respecto de quienes promueven la flexibilización de las medidas de restricción a pesar de que es evidente el aumento de los casos de contagios y de la curva de fallecimientos. Y a la diferencia en el trato sobre las consecuencias económicas que tendrá el coronavirus en Argentina.

La crisis se siente en la caída del empleo, la retracción del consumo y el retroceso del producto bruto interno, además del rojo de las cuentas públicas como consecuencia de los fondos destinados a sostener el consumo y el empleo.