El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dijo hoy que no proviene de "la escuela del marketing político, de la publicidad, del slogan" sino de "la escuela de los hechos" y señaló que "hay momentos que más que hablar alcanza con señalar, mostrar y exhibir el trabajo que se hizo".

"Los problemas estructurales hay que solucionarlos de raíz", expresó el mandatario al dejar inaugurada la Alcaidía Departamental de Florencio Varela, dos hospitales peniteniarios modulares y un centro de Aislamiento Sanitario (CAS), donde estuvo acompañado por el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis; el ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Julio Alak, y el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, entre otros funcionarios.

El mandatario bonaerense dijo que les tocó asumir “con una huelga de hambre en las cárceles por el hacinamiento estructural y la deuda con los proveedores, consecuencia de la falta de inversión necesaria en un tema que fue postergado porque no servía electoralmente”,.

En otro tramo, Kicillof agregó: “Trabajamos para darle una solución de fondo al problema del servicio penitenciario de la Provincia, porque no se trata de cosechar votos, se trata de resolverles los problemas a los y las bonaerenses”, al tiempo que destacó  que su Gobierno vino a "terminar las obras neutralizadas que otros empezaron". 

El gobernador señaló además que se está "en medio de una pandemia y hubo que destinar recursos cuantiosos, enormes" para la infraestructura penitenciaria, al tiempo que destacó los fondos que se destinaron al área de salud en el marco de la pandemia por coronavirus.

"Teníamos 883 camas en el sistema público de toda la provincia de Buenos Aires. Triplicamos la cantidad de camas de terapia intensiva y son obras que nos gustan y contribuyen, las que además, dejan el mojón de la reconstrucción", enfatizó.

"Estamos haciendo 15 hospitales penitenciarios en la provincia que hace que los internos no tengan que asistir a los hospitales y que no se generen riesgos", agregó tras lo cual reveló que "otro problema es que no hay lugares para construir alcaldías y hubo que avanzar en la legislatura y agradezco a las líneas política que acompañaron esa decisión".

Luego afirmó que la pandemia por coronavirus dejó en claro "la inmensa fragilidad que tenía el sistema de salud y la falta de coordinación entre los distintos niveles" y agregó: "En tiempos récord de esa debilidad hicimos la principal fortaleza para luchar".

"Recibimos un sistema de salud devastado, abandonado, y los que se llenan la boca hablando que expliquen porqué no terminaron los cinco hospitales que había", remarcó y dijo que su gobierno "está terminando las obras que dejó paradas, neutralizadas, detenidas por deudas" el gobierno anterior.

Por su parte, Alak expresó que "este es el plan de infraestructura del servicio penitenciario más importante de la historia de la provincia de Buenos Aires".

En tanto, Katopodis dijo que el gobierno de Kicillof "desde el primer día transmite una señal muy clara" y en ese sentido destacó que adopta medidas "de sentido común y eso se nota en cada municipio, en cada barrio" bonaerense.

"El gobernador tiene muy claro que medidas que hay que tomar, en medio de tanto ruido, de un clima que la oposición todos los días calienta cuestionando cada medida que adoptó en el marco de la crisis más importante de la historia del mundo y de nuestro país", añadió.

Luego criticó a la oposición porque "cuando gobernaron causaron mucho dolor, fueron imparables causando angustia en la vida de los argentinos".

Por su parte, el intendente Watson también fustigó al gobierno de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal: "Gracias a Dios tenemos un gobierno como el de Alberto Fernández, y todos los compañeros que trabajan fuertemente para revertir esta situación", dijo.

El Plan de Infraestructura Penitenciaria Provincial permitió reanudar obras que habían sido paralizadas durante los últimos años mediante una inversión de 800 millones de pesos para la construcción de 12 mil nuevas plazas en el período 2020-2023. 

Además, se puso en marcha un Centro de Aislamiento Sanitario (CAS) y dos hospitales penitenciarios modulares que poseen 24 y 48 plazas, respectivamente.

Estas unidades cuentan con consultorios de cardiología, urología y traumatología, además de equipamiento para facilitar la evaluación diagnóstica de los reclusos sin necesidad de que sean trasladados por fuera del predio.

Las mismas, forman parte de un total de 15 hospitales que se construyeron en los 12 complejos penitenciarios bonaerenses y que permitieron ampliar de 57 a 388 las camas para asistencia médica.