El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aseguró que "se mantendrán prácticamente iguales" las restricciones en el conurbano y que "se profundizarán los mecanismos de control", con el foco puesto en "la salud y la vida", pero confirmó que en los próximos días se determinarán excepciones "en municipios donde no circula el coronavirus".

En una conferencia de prensa Kicillof explicó que se trabajó "estrechamente con los intendentes en un proceso de consulta sobre cuáles eran las actividades a ser exceptuadas y las posibilidades sanitarias", con el objetivo de saber "el estado de situación de cada uno de los 135 municipios" y que, de esa forma, se logró analizar los pedidos de autorizaciones para "diversas actividades".

"Nuestra principal protección contra el virus es la conciencia y la responsabilidad que muestran los y las bonaerenses. No se ve el deseo de abandonar los cuidados. La ciudadanía tomó nota de la envergadura del peligro", remarcó.

Con todo, Kicillof subrayó que para el conjunto de la provincia se adoptarán medidas, "no de flexibilización, sino de endurecimiento" y detalló que una de ellas es la obligatoriedad de uso de tapabocas y nariz. En paralelo, el gobernador aseveró que se publicará en las próximas horas una nueva reglamentación con "pautas más rígidas" en cuanto a higiene y distanciamiento para el transporte público con el objetivo de evitar que sea "vector de la expansión del coronavirus".

El gobernador destacó que en el interior de la provincia "hay 58 municipios donde hay cero contagio", una situación que evidencia que "la tasa de contagio es mucho menor". En este marco, dijo que le pedirá al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que analice las solicitudes de algunas actividades económicas pedidas por jefes comunales, que no quedaron incluidas en las 11 dispuestas por el gobierno central.