El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, destacó este lunes el nuevo registro de fallecidos por coronavirus que puso en marcha el gobierno provincial, que mostró que el distrito tuvo unas 3.500 muertes más de las originalmente anunciadas y, tras repudiar a quienes lo acusan de "ocultar" cifras de víctimas, ofreció el sistema estadístico a la Ciudad de Buenos Aires y el resto de las provincias.

"Los problemas se pueden esconder, trabajar con marketing, comprar a un sector de la prensa para que oculten, o se pueden mostrar para abordarlos y solucionarlos", expresó Kicillof, al compartir con el presidente Alberto Fernández la inauguración del hospital municipal "Presidente Néstor Carlos Kirchner" y de la puesta en funcionamiento del servicio de hemodinamia y cirugía cardiovascular en Escobar.

El mandatario bonaerense respondió a los cuestionamientos de un sector de la oposición que acusa al Gobierno de la provincia de Buenos Aires de haber intentado ocultar la cantidad de personas fallecidas por coronavirus en ese territorio, dado que el nuevo sistema reveló que, hasta el último viernes, los fallecidos por coronavirus eran 12.566 en lugar de 9.043.

"No venimos a esconder, venimos a mostrar para solucionar", sostuvo Kicillof, quien puso a disposición de la Ciudad de Buenos Aires y el resto de las provincias el nuevo sistema de registro de víctimas de Covid-19 que implementó el viernes último.

"Vamos a colaborar con la Ciudad de Buenos Aires y todas las provincias que quieran trabajar y mostrar las estadísticas reales de esta pandemia", aseveró el gobernador en ese sentido. Y agregó que "la Provincia está a disposición de la Ciudad de Buenos Aires, y todas las demás provincias para abastecerle los sistemas y la tecnología para más rápidamente conocer las estadísticas de la pandemia".

Kicillof aseguró que con el nuevo sistema su administración buscó darle solución a las dificultades con el registro de los fallecidos por coronavirus, lo que "pasó en todo el mundo", dijo, y apuntó que "la diferencia es que en algunos lugares lo dejaron correr tal vez para no mostrar lo que pasa".

El nuevo sistema de información sobre el coronavirus, que entró en vigencia el viernes último, implica el entrecruzamiento de las bases de datos del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), del Sistema de Gestión de Camas (SIGEC) y del Registro de las Personas (Renaper).

Ese relevamiento permitió a la provincia sumar al conteo 3.523 fallecidos en su territorio; pero de inmediato, sectores de la oposición cuestionaron y acusaron al Gobierno de Kicillof de haber "ocultado" esas víctimas.

"Prorrogaron la cuarentena una y otra vez, hasta dijeron que dominábamos al virus. Tras 6 meses nos enteramos que hay 3523 nuevos bonaerenses fallecidos. ¿Así tomaron decisiones? Han hecho un desastre en salud, economía, educación y libertad. Profundizaron todos los problemas", afirmó Patricia Bullrich el viernes pasado tras conocerse el nuevo sistema implementado por la provincia de Buenos Aires.

El gobernador ironizó: "Qué raro es que cuando uno se toma el trabajo, hace una inversión y muestra las cosas como son, problemas que en todo el mundo están surgiendo y no se han solucionado, cuando uno lo muestra, lo acusan de ocultar y me parece que es un poquito al revés".

La defensa de Gollán y Bianco

El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, también salió a aclarar ante la prensa que la aparición de este número de fallecimientos "no es una cuestión de datos que no se cargaron, sino de atraso. Lo que sucede es que aparecen casos que son de un mes y medio, dos meses atrás".

Por su parte, el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, calificó de "miserables y oportunistas" a los referentes de la oposición que acusan al Gobierno de la provincia de Buenos Aires de haber intentado ocultar la cantidad de personas fallecidas por coronavirus en ese territorio.

"Quienes plantean que la provincia intentó ocultar muertos tienen una actitud miserable y oportunista. Quieren sacar ventaja política del manejo de una pandemia", estimó el funcionario provincial en conferencia de prensa en La Plata luego de trazar este lunes un panorama sobre la situación epidemiológica bonaerense.

Remarcó que "lejos de querer ocultar algo, pusimos luz sobre un problema que había en la provincia, que se registra en todo el mundo y en otras jurisdicciones de la Argentina" y subrayó que con el nuevo sistema "se busca despejar dudas o sospechas".

Quirós se diferenció del resto de la oposición

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, resaltó en cambio el trabajo del Gobierno bonaerense y diferenció las complejidades estadísticas de una endemia con las de una pandemia.

En el marco de esta polémica Quirós, defendió este lunes a sus pares bonaerenses al asegurar que "una cosa es cargar los datos de una enfermedad endémica, como puede ser la tuberculosis, que tiene una cantidad determinada de casos por año y otra cosa es esta pandemia que tiene una magnitud que sobrepasa la capacidad de todos los efectores de cargar los datos".

"Lo que han encontrado es una magnitud en la demora mayor al promedio y han buscado una metodología para ver dónde está esa demora", señaló Quirós, quien aseguró que fue "una tarea de muy buena calidad y muy bien hecha".