El Gobierno convocó a los referentes sindicales del sector petrolero a una reunión que tendrá lugar mañana y con eje en buscar un freno a más despidos en diversas cuencas. Los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Trabajo, Claudio Moroni, serán anfitriones de los sindicatos para las negociaciones que intentan evitar la paralización de producción de crudo en Vaca Muerta y otros yacimientos.

La advertencia sindical recuperó un fuerte tono ya que el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, expresó que el si hay despidos el martes 28, fecha en la que vence la conciliación vigente, "se terminará la paz social". Pereyra asistirá al encuentro con Kulfas y Moroni acompañado por el líder del Sindicato de Petroleros Jerárquicos, Manuel Arévalo. La expectativa gremial, como informó la agencia NA, también apunta a conocer en profundidad el proyecto de ley que está elaborando el Poder Ejecutivo para "blindar" Vaca Muerta, la principal cuenca de hidrocarburos no convencionales, e impulsar las inversiones de largo plazo allí.

En dato revisionista no tan lejano cabe recordar que en virtud del pleno desarrollo de dicho yacimiento y durante la era Cambiemos, los petroleros aceptaron flexibilizar su convenio de labor, uno de los más exigentes del escenario laboral. En aquella ocasión sus referentes habían destacado el objetivo puntual de mejorar la cantidad y calidad del trabajo, hecho que hasta ahora no sucedió.

Más allá de aquellas circunstancias el presente indica que la mesa de diálogo es una alternativa que los sindicatos realzaron. "El solo hecho de reunirse es un avance importantísimo para manifestarles nuestra preocupación. Los despidos los tienen que resolver las empresas, caso contrario desembocaremos en un conflicto", dijo Pereyra respecto al escenario del sector.