En medio de su crisis intensa con un debate que abarca la antesala de una fractura expuesta desde hace meses, la CGT decretó que el martes 25 de septiembre habrá paro nacional sin movilización. Así lo definieron los secretarios generales que asistieron al plenario en La Fraternidad El triunviro Héctor Daer resaltó que allí la central obrera "canalizará la protesta del pueblo argentino contra este Gobierno". La sensación térmico/financiera gravitó en debates y algo más. La conclusión a priori es que nada de lo definido resuelve la crisis interna cegetista, "problema menor" para muchos de sus responsables. Más allá de lo expuesto, el "Frente Sindical" que comparten Camioneros, Smata, la mayoría de los sindicatos aeronáuticos, entre otros, una estructura que también tiene ligazón con la Multisectorial 21F, sigue vigente la exigencia de renovar autoridades en Azopardo, "porque amerita algo más que una huelga forzada por las circunstancias", según señalan. Aumentan la apuesta contra el modelo económico vigente al sintentizar que "hay un proyecto rentable a la renta financiera y a los que se juegan el país en esta timba", es la cuestión de fondo realzan los combativos para cambiar "de actitud" en los hechos.

Para certificar las múltiples divisiones de las divisiones, en los discursos que antecedieron a fijar la medida de fuerza el anfitrión Omar Maturano denunció la "falta de respeto de algunas entidades gremiales a la central obrera". El jefe de la UOM, Antonio Caló, graficó que "está tan difícil la calle que ahora hasta los ateos van a pedir a la iglesia", acotó que la UOM "siempre va a estar con la CGT" y se manifestó a favor del paro como eslabón de un plan de lucha. El metalúrgico, con esas reflexiones, revalidó la actitud asumida al retirarse del consejo directivo pero al miento tiempo señalar que su sindicato "es más cegetista que nunca".

La medida de fuerza se da en medio de la dura situación económica y social que enfrenta el Gobierno donde la secuencia de jornadas ofrece un común denominador: "el peor día de la economía bajo la gestión Cambiemos, es todos los días", según ironizaron a este diario un par de asistentes al plenario.

"Halcones, palomas y cuervos parece que se quieren comer a la CGT. Hay algunos que creen que si no son la conducción, la CGT no sirve. La CGT no está solo para luchar: somos los responsables de que la democracia continúe. Acá están los confederados, no vamos hacia ninguna unidad con entidades que no pueden ni siquiera estar juntas entre ellas", realzó Maturano en munición múltiple destinada a Moyano y las CTA.

En total participaron del plenario 234 dirigentes, además del triunvirato, la nómina incluye a Rodolfo Daer (Alimentación), "independientes" como Gerardo Martínez (Uocra) y José Luis Lingeri ( Obras Sanitarias). La CATT tuvo asistencia desde Roberto Fernández ( UTA), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Raúl Epelbaum (Señaleros) además de Abel Frutos (Panaderos), Jorge Sola (Seguros) y Julio Piumato (Judiciales),

Del sector de los "combativos" sólo asistieron Berrozpe y otros 12 representantes de la Corriente Federal, como Roberto Coria (Guincheros). En tanto, no asistieron los dirigentes del grupo de gremios del MASA (el taxista Omar Viviani y el líder de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia) ni los de las 62 Organizaciones Peronistas.