Subiendo un escalón más a los dichos públicos y fuera de grabación sobre la inminencia de una huelga nacional a la brevedad y de cara al reinicio de la ofensiva del Gobierno por la reforma laboral, la CGT enfatizó que podrá convocar a un paro con movilizaicon para mediados del mes próximo.

“La CGT, si este Gobierno sigue insistiendo en mantener esta política económica, a mediados de noviembre seguramente se va a convocar a un paro general. Posiblemente sea un paro de 36 horas con movilización”, dijo uno de los integrantes del binomio al mando de Azopardo Carlos Acuña. En el mismo tono se habían pronunciado jornadas atrás integrantes de la mesa chica de la central, sobre todo al calor de la devaluación salarial, la inflación sin atenuantes y la situación de los jubilados. Para este último segmento la CGT reclama un pago adicional antes de fin de año y la suspensión de despidos “efectiva”, trazos que además remarcó con más cautela Hector Daer, otro de los responsables del mando en la central.

“El paro lo estamos pensando, pero tenemos que tener un correlato para que la medida que uno bosqueja tenga también ese acompañamiento de todas las organizaciones sindicales”, manifestó.

Tanto en los dichos que dejó el encuentro celebrado en Tucumán por el PJ Federal el líder de Sanidad acotó que la conducción que encabeza “no va a desechar nunca una medida de acción directa si el Gobierno no entiende que tiene que modificar el rumbo”.

Hay tres tópicos que incluso remarca el bloque de los sindicatos de transporte agrupados en la CATT: resolver el tema del empleo, sostener el poder adquisitivo del salario y asistir urgentemente a los jubilados y los que menos tienen. “Si no tenemos una red hacia todo eso, la conflictividad hacia fi n de año va a crecer y es muy probable que haya una medida de fuerza”, advirtió Daer.

Jornadas atrás, durante la movilización de la UOM a Adimra y el ex ministerio de Trabajo el líder metalúrgico Antonio Caló enfatizó que la situación de los trabajadores que mantienen su empleo, el drama de los que perdieron su puesto de labor es de atención urgente. La inflación y la reiteración de una reforma laboral como eje de la creación de empleo que avizoran empresarios cercanos a Cambiemos enciende más que una luz de alerta para la dirigencia sindical.

De decretarse la huelga nacional, la misma sería la quinta en lo que va del mandato del presidente Mauricio Macri: las anteriores se concretaron el 6 de abril y 18 de diciembre de 2017 y el 25 de junio y 25 de septiembre de este año.

El escenario de la división de la división sindical incluye una pata afín al Gobierno como las 62 Organizaciones que alineó a Cambiemos hace años Gerónimo Venegas, que refrendaron su adhesión inclusive con críticas al kirchnerismo de la mano de fuertes dichos de Ramón Ayala. También la movilización a Luján del Frente Sindical para el Modelo Nacional que reforzó su energía con el regreso del camionero Pablo Moyano al país, recibido en Ezeiza con euforia tras la decisión del juez Luis Carzoglio de no ordenar su detención por una causa por presunta asociación ilícita en el marco de su actividad como dirigente de Independiente