Hacia el horizonte de una unidad marcha una vez más el movimiento obrero. Si de literalidad se trata los diferentes grupos sindicales que lo conforman coinciden en el diagnóstico de crisis económica y el "satánico" retorno del FMI, teleconferencia incluida, pero los tironeos de renovación en la conducción de la CGT es tema central. El triunviro Héctor Daer, referente de gordos e independientes, ponderó que "lo mejor es sostener la unidad, cueste lo que cueste". Nadie duda de su cintura política incluso en escenarios de emergencia, desde quienes pretenden la renovación ya, con el peso propio de la multisectorial 21F, incluida la Corriente Federal (CFT), Camioneros que marca compás y ritmo, la UOM que impulsa a los industriales respecto de encarar el drama que ya sumerge a la producción nacional y el Movimiento de Acción Social (MASA) mantieniendo el perfil propio y exigencia de "unidad programática". Todos desde puntos de vista críticos al Gobierno, con matices. Hoy se reúne el consejo directivo sin pronóstico de definición o novedades.

Pablo Moyano se reunió con el metalúrgico Francisco "Barba" Gutiérrez, apostilla histórica para saldar rencores cuando el dirigente de la UOM fue intendente de Quilmes y municipalizó la recolección de residuos. La coyuntura maceró el diálogo desde coincidencias. BAE Negocios ya plasmó que la iniciativa de inclusión metalúrgica pergeñada por Antonio Caló cotiza entre propios, cercanos e incluso distantes. Nueva conducción, recambio generacional, veteranos como fuente de consulta activa. Más que señales para tamizar finito. El MASA que lideran Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Omar Viviani (Taxistas) deliberó en la sede de los choferes. Resumen del encuentro con un título: "sin trabajo no hay futuro", críticas al Gobierno y hacia Azopardo. Prioridades en cuanto a propuestas, la unidad como bastión, mantener la identidad que proclaman y continuar con las reuniones propias y sectoriales con los sindicatos industriales y de energía.

A la Casa Rosada le apuntan para que tome nota casi a tres años de gestión, de la caída del consumo, salarios míseros para jubilados y pensionados, despidos y otras cuitas. Héctor Daer también marcó en diálogo con la AM 910 un punto límite respecto del modelo económico: "lo que tenemos por delante es un camino al que este gobierno nos ha llevado, producto de sus errores garrafales en política económica". El moyanismo agrega más adjetivos pero además pone en corto plazo la vigencia del actual consejo directivo mientras que la Corriente Federal y el MASA, cada uno por su senda, confiesan en off que un paso decisivo, ante la crisis, de postergar la competencia para saber quién cuenta con mayor grandeza y no se refieren a historias.