La conducción de la CGT arranca la semana corta con dos temas relevantes para su debate interno. Uno tiene preponderancia a corto plazo y su relación con el Gobierno: el proyecto de blanqueo será eje de una mesa chica este lunes. El segundo es el jaque impuesto a esa conducción por el Frente Sindical, la Multisectorial y las CTA respecto al paro nacional del martes 30. La utópica unidad del movimiento obrero queda lejana respecto a los severos dardos que se dedican desde variopintos frentes. Uno de los responsables de Azopardo, Carlos Acuña, devolvió parte de la munición gruesa que le dedicaron en las últimas horas sus colegas combativos. "No tengo nada que ver con Moyano o las CTA", resumió sin protocolo.

Con lo cual aquellos dichos del adjunto de Azopardo Andrés Rodríguez ( UPCN) a BAE Negocios y diario Crónica mantienen alta cotización: nada más lejos que un paro general, más acuerdos por blanqueo laboral, fondos de obras sociales y agencia nacional de salud.

El temblor más fuerte sobre las columnas cegetistas no llegó desde sus primos hermanos sindicales, sino desde la Casa Rosada y edificios afines. Decidido el faltazo al Senado respecto a los primeros pasos de la nueva versión light de reforma laboral, en el proyecto del blanqueo, que incluyó el resguardo del oficialismo al ministro de Producción y Trabajo Dante Sica "para no exponerlo", hubo llamadas urgentes. Comunicación breve pero certera, palabras más palabras menos, desde el Ejecutivo se les hizo saber que en virtud de los desaires no llegarían los fondos de obras sociales.

Para quienes gusten de las simetrías, esa tesitura de Cambiemos rompe la grieta con el kirchnerismo. Como refrendearon algunos dirigentes sindicales con discreción, "la plata no es de ellos pero quieren disciplinar como ya hacían los otros". La referencia a la administración K no fue casual. Mañana volverán al Congreso los referentes de la CGT, no sólo en virtud de la "cordial llamada" sino en la tranquilidad de conciencia de que el lobby empresario "los quiso pasar", cambiando parte del texto del proyecto sobre un punto sensible: definir si el blanqueo tiene que ver con el futuro, o abarca el pasado. Más que un detalle.

Parte del mosaico sindical del país se completa con con la decisión de "la mesa chica de la mesa chica" de la poderosa CATT, léase Juan Schmid, Roberto Fernández ( UTA) y Omar Maturano ( La Fraternidad) para rubricar que el 1ro de mayo y feriados subsiquientes, "se tomarán el franco correspondiente" en formato de reclamo contra el impuesto al sueldo y por un pago extraordinario a los jubilados.