La mesa chica de la CGT anticipó su encuentro con el economista del FMI Roberto Cardarelli. No fueron razones protocolares o de agenda, el cuadro de terapia intensiva económica que atraviesa el país ameritó el anticipo de la reunión, tras el diálogo con teleconferencia que compartieron ambas partes hace algunas semanas. "Que el ajuste no arrase con la asistencia social", fue el clamor de los dirigentes anfitriones. "Al lado de todo lo que está pasando, queda claro que nuestras internas no son la cuestión de fondo porque la situación es más que complicada", ironizó una fuente de Azapardo a BAE Negocios al término de la cita que tuvo lugar en la sede de la UOCRA, con su titular Gerardo Martínez como anfitrión.

Ausente con aviso el triunviro Héctor Daer, quien arribó anoche a Buenos Aires luego de un viaje a Tucumán convocado por la gobernación norteña, asistierieron sus dos pares, Juan Schmid y Carlos Acuña además de José Luis Lingeri, Andrés Rodríguez y Omar Maturano.

Fueron dos horas de charla, donde al decir de los cegetistas "prácticamente" Cardarelli admitió que no se cumplirán las metas/compromiso para recibir el último empréstito. El representante del acreedor internacional volvió a recibir, esta vez cara a cara, la preocupación de la central por el tenor acuerdo y y más que una postdata ya que los jefes sindicales insistieron en que el FMI había colocado muy alta la vara de los condicionamientos para auxiliar financieramente a la Argentina. "Pedimos que expliquen los puntos reales y no los que leyeron ante la prensa", acotaron los anfitriones. En Azopardo, a esta etapa de diálogo con el Fondo la resumen con una leyenda de antiguas pymes o comercios en cuanto al tópico "atendido por sus dueños". Sin una pizca de humor, en cambio, consideran que ni el Gobierno o el FMI estiman el el impacto que tendrá el ajuste con el empleo "teniendo en cuenta la inflación y el contexto macroeconómico, como la disparada del dólar". La única gota de oxígeno que avizoran en la CGT es la palabra empeñada, tanto por la administración Cambiemos como por el Fondo es que los programas de asistencia social continúen. "Está previsto que se incrementen", fueron las palabras de Cardarelli.

Otro de los pedidos por la central obrera fue la convocatoria a una mesa de diálogo social ampliada institucionalizada, la cual contaría con representantes del gobierno, de las centrales obreras, empresarios, dirigentes de la oposición y referentes sociales.

La UOCRA en particular se mostró preocupada en búsqueda de sostener el nivel de obra pública. "La construcción fue el motor de la economía el año pasado", recordó Martínez pero Cardarelli guardó silencio. En diálogo con Crónica, Omar Maturano, líder de La Fraternidad, subrayó que "no nos vamos tan tranquilos", agregando que "nunca es bueno recurrir al Fondo". Asimismo, confirmó que "la reforma laboral no va a pasar". De pocas palabras, Cardarelli (acompañado por los economistas Joyce Wong y Paolo Didine) resumió: "Escuchamos la visión que tienen sobre la situación económica y acordamos reunirnos en los próximos meses".

El economista, además, disparó que "la inflación tiene que bajar. Creemos que va a bajar en el próximo año". Puertas adentro, el FMI confía más en cumplir con la reducción de la meta fiscal.

Por último, los representantes del Fondo detallaron que el crecimiento del 1,5% previsto para el año que viene vendrá de la mano del sector agropecuario, y volvieron a disparar contra Cambiemos, al pedir una reforma a la carta orgánica del Banco Central, porque "es necesario dar un mensaje de independencia, credibilidad y previsibilidad".