Dos temas ocupan la atención de la CGT por estas horas. Por un lado su reunificación, nada sencilla por cierto en virtud de su clásica diáspora, y marcar trazos firmes en la agenda que pretenden del próximo gobierno y por la cual reclamaron una "matriz productiva" que detenga la caída y permita el crecimiento económico.

Uno de de los titulares de Azopardo, Héctor Daer, se pronunció por "una matriz productiva nacional sólida que permita detener la actual y brutal caída para retomar de una vez el camino del crecimiento económico". El también referente de la Asociación Trabajadores de la Sanidad (ATSA) pronunció esos conceptos en el Salón Felipe Vallese de la CGT, al encabezar el acto de presentación del documental "Barro y Fuego" junto al secretario general de la Unión Obrera Ladrillera (Uolra), Luis Cáceres, sector al que destacó como ejemplo de labor.

Tomando como base esa actividad de la construcción, el esfuerzo de los trabajadores industriales de servicio y el movimiento obrero todo, Daer consideró que podrá "sepultar" la pobreza estructural, al recalcar que "se aproximan momentos en los que habrá que decidir qué país se quiere y hacia dónde se va".

La CGT viene de consolidar en Lanús un primer paso para el regreso de la CTA Yasky a la central obrera, cuestión que abrió un debate más a la variopinta gama de divisiones y subdivisiones de las falanges sindicales. El documental fue realizado por el gremio y la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y explica "la realidad de los trabajadores bajo patrón en la localidad bonaerense de Cañuelas y de sus familias en el barrio entrerriano Los Hornos", según expresó Cáceres. A la exhibición también asistieron el titular de la Ctep, Esteban Castro; el secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero; referentes de cooperativas de trabajo y delegados de 15 provincias.