Horas después de haber definido la cuarta huelga nacional contra el gobierno de Cambiemos la CGT realzó la medida, negó cualquier atisbo de "desestabilización" y apuntó al Ejecutivo por insistir en un modelo económico " que profundizará la crisis", según dijo el triunviro Héctor Daer.

El análisis del picante escenario interno de Azopardo quedó restringido al compás de la corrida-maratón cambiaria y crisis al mundillo de los secretarios generales. Inclusive el sector de los combativos que coinciden en el Frente Sindical (FS) no ocultaron su alerta y preocupación. Desde esa coincidencia aletanda por urgencias, Daer analizó no solo la previa al paro del 25S al considerar como inentendible "que el Gobierno insista con una política macroeconómica que profundiza la crisis". Voces similares se pueden escuchar en el FS que alinea a Camioneros, los pilotos de APLA y Smata entre otros. En efecto Omar Plaini (Canillitas) consideró que la gravedad de la situación es tal que sus efectos no solo encuentran a la administración Cambiemos sin ninguna herramienta disponible para solución alguna: "Tenemos que decir que los hijos de nuestros hijos sufrirán el daño de estos niveles de endeudamiento y crisis". Plaini ha sido uno de los dirigentes que trabajó y trabaja por tratar de acercar a los sectores de la CGT enfrentados y en aún en la actual crisis económico y social revalidó que "por razones como las que sufrimos es que consideramos necesaria otra actitud en la CGT".

Daer, enrolado y al comando de la falange dialoguista, también asumió tópicos de crítica al Ejecutivo Nacional: "Desbarrancar el país en muy poco tiempo con desaciertos e impericia y lo peor de todo es que se insiste en el mismo rumbo", sostuvo. En cuanto a cierto pudor de Azopardo por alejarse de cualquier sospecha de intentos de desestabilización, el referente de Sanidad consideró que el paro nacional del 25S "no busca erosionar al Gobierno, sino plantearle un protesta para que internalice que la situación es cada vez peor". Incluso en declaraciones radiales enfatizó que el pedido a la Casa Rosada es para que reflexione sobre lo delicado de esta dinámica de crisis.

En el bloque industrial de organizaciones sindicales los semblantes son del mismo tono. Vale recordar la alocución del jefe de la UOM, Antonio Caló, durante el plenario de secretarios generales para impulsar la huelga de septiembre, pero también de "continuar con un plan de lucha". Las "aspirinas" que intentó acercar respecto al presente y futuro inmediao el ministro de Producción, Dante Sica, en ocasión de las movilizaciones de los metalúrgicos y Smata quedan cortas, sobre todo cuando el funcionario nacional consideró en la víspera que "el atraso cambiario está superado" con el salto en alto de la divisa americana.

Tanto la UOM como los mecánicos que lidera Ricardo Pignanelli son blanco de fortísimo impacto en cuanto a despidos y suspensiones desde 2015 en ese rubro de la industria nacional.