En tiempos de videoconferencias bajo el efecto Covid-19, la conducciòn de la CGT se reunirá con funcionarios del FMI. A media mañana de este jueves los monitores serán la vía de comunicación entre los responsables de Azopardo y la comitiva del organismo multilateral de crédito. Tema central y excluyente la ratificación del apoyo de esa central obrera a la posición del Gobierno. "La agenda de la CGT abarca la ratificación del apoyo a lo explicitado por el ministro Martín Guzman y el presidente Alberto Fernández ante acreedores externos", refrendaron desde esa casa obrera a BAE Negocios.

Los ejes de renegociación de la deuda, necesidad que incrementó lo que en ámbitos sindicales se subraya como "la pandemia después de la pandemia" y hace a la emergencia social económica y la corrosión desvastadora de empleo en nuestro país y el mundo, son los apuntes con los cuales los secretarios generales cegetistas Héctor Daer y Carlos Acuña se sentarán ante sus interlocutores. "Realzamos la voluntad de pago del gobierno en un marco de negativa a un ajuste vía trabajadores o sectores más vulnerables. Como también es más que propicia la ocasión para ratificar nuestra negativa a cualquier intento de reforma laboral", acotaron voceros de la CGT a este medio.

No es casual que para la ocasión se incluya la decisión de exponer en forma tajante "que no existe chance" de incrementar la reforma laboral. La cual de de hecho ya sufren algunas actividades laborales en los últimos años, pero el tema no sería foja principal en la carpeta que tendrán los funcionarios del Fondo. Sin embargo, desde "Los libros de la buena memoria", en Azopardo recuerdan que en otra video conversación, años atrás, la premura del FMI sobre la modificación de convenios, tenía intensidad a la luz de la por entonces en pleno auge reforma laboral brasileña. Instancia que fue tan concreta como la aclaración protocolar de aquella comitiva respecto a que dicha reunión, bajo el mando de Christine Lagarde, busscaba dejar en claro que su regreso a estas tierras había sido "a petición del gobierno de Mauricio Macri".

Dejando atrás el revisionismo reciente, la CGT considera que aun en esta crisis sanitaria global, con el consabido impacto más grave para las economías más deterioradas del mundo antes del Covid-19, la única salida para el día después a la pandemia "es poner en marcha un plan de desarrollo económico, productivo, laboral y social para sobrevivir en lo que vendrá".

Cualquier similitud entre ese precepto que manejan en Azopardo con recientes reflexiones del Papa Francisco no revisten carácter de casualidad alguna, sino de sintonía. 

La mesa o pantalla cegetista estará conformada, además de Daer y Acuña, por Gerardo Martíonez (Uocra) -titular de la secretaría internacional de Azopardo y por ende de fluido contacto con organismos internacionales como la OIT y la OMS- y Andrés Rodríguez (UPCN). Mientras que los ejecutivos del FMI llegan alentados por Cristalina Georgieva, la máxima autoridad de ese organismo y que según trascendió impulsó el encuentro virtual con la central obrera no sólo para graficar el respaldo político que logró el Gobierno tanto en foros empresarios como sindicales. Más que un guiño aseguran. 

Dicha nómina incluye a Luis Cubeddu, representante del FMI para nuestro país, Sergio Chodos representante nacional ante ese organismo y Trevor Alleyne, único funcionario del Fondo que llegó en otra comitiva del mismo durante el gobierno de Mauricio Macri.