La Ciudad de Buenos Aires busca avanzar con su iniciativa de que retomen las clases presenciales unos 6.500 estudiantes. Si bien hubo algunas coincidencias entre las autoridades de Educación durante la reunión que mantuvieron este lunes, el ministro nacional Nicolás Trotta remarcó que el regreso al espacio escolar aún está muy lejos de ser posible y que hay una serie de "diferencias epidemiológicas", que su par porteña, Soledad Acuña, buscará resolver en una nueva propuesta.

Trotta destacó que la reunión fue "positiva", pero consideró, en diálogo con AM 550, que hay "ciertas diferencias epidemiológicas en las miradas", y remarcó que "lo importante es poder establecer una hoja de ruta". "No llegamos ni a discutir el regreso a las clases: se habló del objetivo de los pasos a ir dando y el abordaje a los chicos que perdieron contacto con la escuela", subrayó.

Acuña, ministra de educación de la Ciudad, aseguró que en el encuentro con Trotta acordaron "tres puntos" en relación al protocolo que presentó para el regreso a la escuela de una porción del alumnado porteño y que van a "buscar consenso".

Tras revisar las modificaciones que le hicieron desde el Gobierno nacional, buscarán "indicadores epidemiológicos" para volver a las aulas con otros grupos antes de fin de año, mientras que Nación propuso que el espacio de aprendizaje se de en los patios de las escuelas, adelantó la funcionaria en diálogo con Radio La Red.

Una de las coincidencias tiene que ver con que "la prioridad son los 6.500 chicos que no pudieron continuar con su escolaridad y abandonaron la escuela" desde la suspensión de las clases presenciales a medidados de marzo debido a la pandemia de coronavirus (Covid-19). "Quedamos en que vamos a trabajar para llegar a encontrar un espacio escolar", dijo. Sin embargo, Trotta recalcó que "la discusión de ayer no fue volver a clases sí o no", si no "cómo llegar mejor a esos 6.500 chicos que perdieron el contacto con la escuela".

La ministra reconoció que la cartera educativa nacional le hizo "correcciones desde el ámbito sanitario" y sugirió que realicen las clases "en patios de las escuelas". "Quedamos en que íbamos a tomar esas modificaciones para trabajar cuanto antes en los patios de escuelas, mientras trabajan los equipos de Salud de la Ciudad con Nación", adelantó.

El tercer punto de acuerdo fue que "es importante y necesario volver a estar en presencia en las escuelas" por lo que los gabinetes educativos coincidieron en que los equipos de Salud otorgarán indicadores epidemiológicos o variables sanitarias a la Ciudad de Buenos Aires "para avanzar con el regreso a las aulas con otros grupos", afirmó Acuña.

"Nos informarán sobre la tasa de ocupación en el transporte público u otros indicadores, que definirán los equipos de (los ministros Fernán) Quirós y Gines González García para definir cuáles son esos indicadores y avanzar por otros grupos y el resto de alumnos, antes de fin de año", indicó.

Según Acuña, desde la cartera educativa de Nación destacaron que la propuesta de las autoridades porteñas "era innovadora" porque las jurisdicciones que habían avanzado con protocolos, lo habían hecho pensando en el regreso de todos los alumnos y alumnas a las aulas, pero, de todas formas, aclararon que "no es momento para eso porque hay que ser rigurosos".

Desde Nación, desalientan los planes de la ministra. "La diferencia principal que tenemos con el Gobierno de la Ciudad es sobre la temporalidad para ir dando los pasos: nuestros analistas nos indican que la situación aún es complicada", señaló Trotta, quien puntualizó: "Quirós nos dice que la condición de nulo o bajo contagio es imposible en la Ciudad de Buenos Aires. Entonces construyamos la alternativa más segura".

Trotta remarcó que el Gobierno cree que "el planteo de las clases en plazas es una cuestión de marketing" ya que "no hay un lugar en el mundo en donde eso haya pasado". "La propuesta de entregar computadoras no se superpone con los proyectos de Educación del Gobierno porteño", expresó, y concluyó: "No tenemos que volver a las clases todavía, no es seguro".

Acuña insistió con la necesidad de volver a la presencialidad en educación. "Todos los especialistas lo dicen, no lo digo yo nada más: los chicos no aguantan más, tienen trastornos de sueño, les afecta la maduración y los procesos, por culpa del aislamiento, por la falta de ordenamiento y sistematicidad que da la rutina, con compañeros y un adulto que ordena", planteó, e insistió con que "hay que ser creativos para volver de a poco y darles certidumbre".