La Ciudad de Buenos Aires hará un recorte en "gastos que no sean indispensables" a través del Ministerio de Hacienda porteño, que se encargará de renegociar o bajar contratos del Gobierno que se consideren prescindibles, así como de monitorear las compras vinculadas a la pandemia. Además, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, donará el 25% de su sueldo.

Esto se hará en el marco de un plan de emergencia económica que contempla un paquete de medidas "para poder reorientar todos los recursos del Gobierno hacia el cuidado sanitario y la atención social de los que más lo necesitan". Entre otras cosas, se darán descuentos y beneficios a quienes puedan adelantar impuestos.

Larreta anunció durante una conferencia de prensa esta mañana que en la Legislatura, que sigue funcionando, "se prevé hacer sesiones, con una nueva disposición del espacio para cuidar la distancia necesaria". En ella se votó la semana pasada "un préstamo internacional y la modificación del destino de otros préstamos".

"Parte de la decisión es que no se empieza ni una sola obra nueva en la Ciudad, salvo algunas específicas para la pandemia", como el acondicionamiento de hospitales, aclaró.

También se hará una "unificación, control y monitoreo de todas las compras relacionadas con la pandemia, con coordinación y supervisión del Ministerio de Hacienda" porteño. En este sentido, Martín Mura, el titular de esa cartera, fue habilitado para "revisar, renegociar o bajar todos los contratos de servicios que hoy tenga la Ciudad".

Además, los representantes de los tres poderes porteños, es decir, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, harán un "aporte voluntario" del 25% de sus sueldos.

En este contexto, Mura remarcó que se suspenderán "gastos que no sean indispensables". "Vamos a tener un bache en la recaudación y es por eso que elaboramos medidas especiales", precisó.

Al respecto, detalló que se revisarán "las afectaciones de muchos ingresos que tiene la Ciudad hoy y destina porcentajes de algunos ingresos a determinados gastos que en este momento no son esenciales para la atención de la pandemia".

Respecto a la gestión del financiamiento, explicó que la semana pasada la Legislatura aprobó dos leyes: "Una para poder endeudarnos con organismos multilaterales por 150 millones de dólares, y una que tiene que ver con la emisión de un bono a proveedores para afrontar los pagos. Son bonos que se pueden descontar en el Banco Ciudad, con alguna tasa de descuento, pero que pueden generar efectivo rápidamente, y esto permite no cortar la cadena de pagos", indicó.

"Tuvimos un bache grande en la recaudación entre que se declaró la pandemia", y el mismo durará hasta que la crisis concluya, de forma "gradual", subrayó. "El bache grande de recaudación va a estar durante esos meses, y es por eso que estamos solicitando estas medidas especiales", sostuvo.

Por otra parte, otra de las decisiones tomadas desde esas leyes es "facultar a la AGIP para que pueda generar beneficios a aquellos que por las circunstancias estén con algún grado de liquidez y puedan adelantar impuestos", en específico, para quienes puedan "adelantar algunos meses de Ingresos Brutos", y darles la posibilidad de "generar algún crédito fiscal que se puedan tomar a partir del año que viene", con el objetivo de "adelantar recaudación para estos meses en que va a estar la caida más fuerte".

Además, la AGIP podrá "generar algún beneficio a los contribuyentes que puedan adelantar impuestos, ya sea ABL o patente, y darles descuentos importantes".

También se hará "un congelamiento de la planta de todos los poderes mientras dure la emergencia". Esto aplicará para el plano Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como las empresas que dependen del Poder Ejecutivo. "Sólo podrá haber alguna excepción para algún área crítica en particular", señaló Mura.