La Corriente Federal de los Trabajadores (CFT) que lideran Sergio Palazzo, Héctor Amichetti y Horacio Ghilini se pronunció contra la política del Gobierno para privilegiar a sectores concentrados y exigió que la CGT asuma una actitud hacia la unidad e integración con movimientos sociales. "Las políticas oficiales benefician a sectores económico-financieros y perjudican a los trabajadores con o sin empleo formal, jubilados, pobres, clases medias, industria, economías regionales, mercado local y producción", resume la declaración de la CFT que deliberó durante el fin de semana en la provincia de Santa Fe.

En esa misma tónica lamentaron lo que consideran "inacción de la oposición fragmentada, sin conducción de conjunto ni política superadora" que tiene su espejo en "la situación del consejo directivo de la CGT". Para la Corriente este escenario contradice con lo que demandan los trabajadores en la actual coyuntura, citando como ejemplos de tal reflexión el acto del 29 de noviembre que desarrollaron y consideran que frenó la reforma laboral que avanzaba en el Congreso, las protestas contra la aprobación de la reforma previsional y la manifestación conjunta del 21F. Punto clave de esa jornada es la sintonía de la Corriente Federal con los camioneros liderados por Pablo Moyano, encuadre que a decir por fuentes tanto de transportistas como del sector liderado por Palazzo, Amichetti y Ghilini continúa con dinámica respecto a la oposición del modelo económico vigente.

A consideración de los gremios confederados en esta falange, "uno de los objetivos oficiales fue retroceder a un esquema macroeconómico dirigido por las finanzas, en un contexto de liberalizacióndesregulación y apertura, globalización y financiarización nocivo para el pueblo".