La Corriente Federal de Trabajadores (CFT) refrendó su alineamiento al Gobierno, además de ratificar su exigencia a la CGT la unidad real del movimiento obrero aunque cuestionó algunas de las medidas tomadas por la Casa Rosada bajo la emergencia sanitaria, entre ellas el ajuste del haber jubilatorio por decreto y el pago en cuotas el aguinaldo.

Al final de una semana donde ese bloque recibió en la Asociación Bancaria (AB) al jefe de Gabinete Santiago Cafiero, la CFT que tiene a Sergio Palazzo, Héctor Amichetti (Gráficos)  y Pablo Biró (APLA) como referentes,  sostuvo que el Gobierno realizó propuestas "razonables" sobre deuda externa pero, como anticipó BAE Negocios, su visión y estrategia es más amplia.

En efecto, para el presente y el día después de la pandemia la CFT, ya sin relación estrecha con Hugo y Pablo Moyano y por ende Camioneros, aseveró que un Pacto Social requiere debate y atender  "el hambre, la salud, la reparación de los trabajadores y jubilados por la pérdida de poder adquisitivo y el acceso a la educación”. 

En un documento sostuvieron además que si bien el Estado trata de enfrentar  la crisis con algunas herramientas , los problemas de fondo existentes antes del Coronavirus ,exigen soluciones de fondo.

"No son acertadas las medidas sobre jubilaciones o el fraccionamiento del aguinaldo, la reducción salarial en ciertos casos o el auxilio de grandes conglomerados empresarios que participan de la fuga de capitales y pueden cubrir la emergencia con recursos propios”, puntualizaron.

Bajo el precepto de la “unidad sin exclusiones del movimiento sindical en la CGT” , reclamaron la participación de delegaciones regionales, el plenario de secretarios generales y el Comité Central Confederal (CCC), ya que "no puede correrse el riesgo de poner en duda su representatividad en los difíciles momentos que se avecinan", enfatizaron.

El título del pronunciamiento: "No queremos ninguna dominación, queremos vivir con lo nuestro” apunta en el rango global a los fondos de inversión que según la CFT "el riesgo de sostener un esquema económico que sabían del todo inviable" pero marcó la cancha gremial en horas donde la CGT recorre una vez más espacios de turbulencias.

Para el sector comandado por Palazzo, Amichetti y Biró la “energía sindical” tiene que guardar proporción ante el tema de la deuda y en territorio nacional bajo las sutiles presiones de grandes conglomerados empresarios “beneficiados por el anterior gobierno, por la agitación que promueve el macrismo y otros sectores de esa alianza".