La actividad realizada por Evo Morales en Argentina causó malestar a la Embajada de Estados Unidos, quien solicitó una "reunión urgente" al gobierno de Alberto Fernández para expresar su preocupación, ya que el mandataria boliviano encabezará próximanente un acto en la frontera entre Argentina y Bolivia.

Tras el pedido, el canciller Felipe Solá recibió esta mañana junto al Secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Béliz, a un grupo de funcionarios de la embajada de Estados Unidos.

La delegación fue encabezada por la ministra Consejera Markay Loss Carlson, segunda en la jerarquía, dado que el embajador Edward Prado se encuentra de vacaciones, según pudo trascendió.

Desde que la administración del gobierno de Alberto Fernández se decidió recibir a los funcionarios norteamericanos para escuchar cuál es el reclamo del gobierno de Trump, en torno a la actividad política que Morales desarrolla desde la Argentina, quien se encuentra en calidad de "refugiado" en el país, tras haber sido destituido mediante un golpe militar.

Al parecer, la llegada de el ex presidente boliviano a Argentina, provocó un malestar a la embajada de EE.UU. y por ese hecho comenzaron a monitorear los actos políticos de Evo.

Pero el acto que más preocupó a Estados Unidos, es el que realizará el próximo domingo 29 de diciembre en la frontera con Bolivia con el norte argentino, por ese motivo solicitaron a Solá una reunión urgente.

Al respecto, Morales confirmó que decidió "convocar a los compañeros del MAS" para "elegir a nuestro candidato con vistas a los próximos comicios en Bolivia".