El ex titular del SOMU, Omar "Caballo" Suárez, fue trasladado anoche al penal de Ezeiza, tras perder el beneficio de prisión domiciliaria por decisión de la Cámara Federal porteña, a partir del resultado de una junta médica que determinó que el cuadro clínico del sindicalista puede ser atendido en prisión.

En las próximas horas, el sindicalista será sometido a chequeos médicos de rigor en el Hospital Penitenciario Central, de esa unidad penitenciaria. La condición de salud de Suárez verificada en los datos e informes médicos periciales obrantes en autos- demuestra que el nombrado ha recibido- dentro de las limitaciones que lógicamente implica el encierro en una dependencia carcelaria- la atención adecuada respecto a sus dolencias, más allá de los intentos de su asistencia técnica en demostrar lo contrario", evaluaron los jueces.

Los camaristas de feria Eduardo Farah y Leopoldo Bruglia resolvieron poner fin al arresto domiciliario -con tobillera electrónica en la casa de una de sus hijas en la localidad bonaerense de Olivos- que cumplía Suárez, procesado como supuesto jefe de una asociación ilícita que extorsionó a empresarios del sector y cometió defraudación en la obra social del gremio.

Suárez fue trasladado pasadas las 20.30 a la cárcel de Ezeiza, luego de haber sido beneficiado con arresto domiciliario desde el 29 de diciembre último, a instancias del juez Luis Rodríguez, quien subrogó en ese momento a Rodolfo Canicoba Corral.

Durante algo más de un año, desde septiembre del 2016 hasta diciembre pasado, el sindicalista marítimo cumplió prisión en la prisión de Marcos Paz, pero ahora será derivado a Ezeiza porque los magistrados entendieron que el Hospital Penitenciario Central, que funciona allí, cuenta con una "mayor complejidad asistencial" para dar respuesta a un eventual caso de urgencia.

En los últimos días, Suárez fue sometido a estudios y pruebas realizados por la Unidad Médica del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, por médicos del Centro de Asistencia Judicial Federal (del Cuerpo Médico Forense) y por especialistas del Instituto "Fleni".

Esos informes concluyeron que el procesado está "clínicamente compensado, sin evidencia de sangrados activos, ni patologías físicas agudas en evolución" y que al momento "no surgen evidencias" en cuanto a que requiera una "internación de urgencia". El fiscal Gerardo Pollicita había apelado el beneficio de prisión domiciliaria porque no es "paciente terminal ni portador de una enfermedad incurable".