La Cámara Nacional Electoral decidió ayer revocar la intervención del Partido Justicialista ( PJ) nacional que había dictado la jueza federal María Romilda Servini, y repuso al frente de ese espacio al diputado José Luis Gioja y al resto de las autoridades que habían sido desplazadas.

En un fallo de 27 carillas, los camaristas Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, decidieron poner fin a la intervención del justicialismo que había quedado a cargo del dirigente gastronómico, Luis Barrionuevo.

Una vez conocida la medida, la dirigencia que compone la Mesa de Acción Política del Congreso Nacional del PJ que en esos momentos sesionaba en la sede del PJ Capital y entre quienes se encontraban los gobernadores Gildo Insfrán ( Formosa), Alberto Rodríguez Saá ( San Luis), los diputados María Emilia Soria, Wado de Pedro, Cristina Álvarez Rodríguez y Agustín Rossi y el intendente Gustavo Menéndez (Merlo), entre otros, festejaron fervorosamente la decisión.

"Habiendo tomado conocimiento del fallo propongo continuar esta reunión en la sede del partido a las 16" propuso a los presentes un Gioja exultante.

En su sentencia, Corcuera y Dalla Vía, entendieron que la intervención judicial de un partido político es una medida "excepcional", que sólo se justifica cuando se configura la violación de la ley o la carta orgánica, lo que en el caso no se verifica.

De esa manera, los jueces compartieron la opinión del fiscal de Cámara, Jorge Di Lello, quien sostuvo que "los argumentos de la sentencia" en su totalidad fueron "de carácter político y no jurídico".

Con posterioridad, el sanjuanino se comunicó con Carlos Campolongo, vocero de la intervención, a quien invitó a sumarse al espacio: "Acá no sobra nadie, todos somos necesarios", le dijo, en tanto que el periodista lo notificó de que Barrionuevo se encontraba de viaje fuera del país.

Pasadas las 16.30 y acompañado por la concejal platense, Victoria Tolosa Paz, el restituido presidente del PJ nacional hizo su aparición en inmediaciones de la histórica sede partidaria, donde tras cruzarse con el gobernador Alberto Rodríguez Saá, quien lo aguardaba en un bar cercano, se encaminaron hasta Matheu 130. Allí, los dirigentes fueron recibidos por militantes que entonaba canciones pertenecientes al folclore peronista, pero no pudieron ingresar a la sede debido a que sus puertas se encontraban cerradas con llave.

"Hoy no podemos entrar, pero no importa. No vamos a derribar ninguna puerta", dijo tras recordar que cuatro meses atrás había sido desalojado con presencia policial en la puerta.

En una improvisado conferencia de prensa que tuvo lugar en la vereda, y acompañado por Rodríguez Saá, Méndez y la diputada Cristina Álvarez Rodríguez, Gioja reiteró que las puertas del "partido estarán abiertas de par en par" e invitó a los que piensen "distinto al programa del partido que gobierna el país" a "ser parte de un gran movimiento patriótico nacional" que logre "terminar democráticamente con esta especie de dictadura de ceos".