Durante esta madrugada, trabajadores del gobierno de la Ciudad quitaron las rejas que rodeaban la Casa Rosada y cortaban por la mitad a la Plaza de Mayo, a pedido del presidente electo, Alberto Fernández, de cara a su asunción.

El viernes pasado, Fernández se reunió con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para hablar sobre la transferencia de fondos nacionales a la Ciudad y de deudas que dejará la administración de Macri con la Ciudad. Pero, además, se planteó el tema de las vallas, que el futuro mandatario pidió retirar especialmente para este 10 de diciembre.

"En la campaña electoral reclamé que levantaran las rejas que hoy distancian a la Casa Rosada de los argentinos. Hoy @horaciorlarreta me transmitió su voluntad de retirarlas el 9 de diciembre. Muchas gracias por ayudarme a terminar con las divisiones y unir a la Argentina", escribió Fernández el viernes pasado.

Las redes sociales se llenaron de fotos y videos del momento en que las rejas eran quitadas con amoladoras. El vallado fue instalado el año pasado por el gobierno de la Ciudad como parte de un proyecto de remodelación de la Plaza de Mayo y marcaba una distancia de más de una cuadra entre la Casa Rosada y los peatones. Aún así, la presencia de vallas removibles en la plaza data del estallido social del 2001.