La UOM de Río Grande anunció ayer que no homologará, y por lo tanto dejará sin efecto, el acuerdo suscripto con la cámara de empresas electrónicas radicadas en esa ciudad fueguina, que estipulaba el congelamiento salarial por dos años para los trabajadores del sector, según comunicaron dirigentes del sindicato en conferencia de prensa.

El establecimiento de sueldos fijos durante 24 meses estaba incluido en el anexo de un acuerdo suscripto el 13 de noviembre pasado por funcionarios del gobierno nacional, el gobierno de Tierra del Fuego, la UOM y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), cuyo objetivo fue garantizar la "sustentabilidad" y la "productividad" del régimen industrial fueguino.

“Fuimos víctimas de una extorsión por parte del Gobierno nacional”, dijo el jefe local de la UOM

Entre otras medidas, las partes acordaron ese día una reducción gradual de los impuestos internos para productos electrónicos no fabricados en la Isla, que las autoridades nacionales proponían -inicialmente- eliminar de una sola vez.

En ese contexto, y para mejorar la productividad de las industrias y disminuir el precio final de los artículos fabricados en la provincia, el gremio metalúrgico y Afarte avanzaron en un documento que congelaba los salarios desde junio de 2018 a junio de 2020, a cambio de que no se produjeran despidos en ese mismo período.

Sin embargo, el acuerdo precisaba todavía para su entrada en vigencia, de la homologación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, y fue ese trámite el que se negaron a realizar los metalúrgicos de Río Grande.

El secretario adjunto de la UOM, Marcos Linares, denunció que "fuimos víctimas de una extorsión por parte del gobierno nacional, que nos hizo decidir en 48 horas si perdíamos o no 9600 puestos de trabajo, cuando en realidad ahora sabemos que ya tomaron la decisión de erradicar la industria fueguina en el mediano plazo", acusó.

Además, el representante metalúrgico argumentó que las autoridades nacionales "cambiaron las reglas del acuerdo" cuando "habilitaron hace pocos días las licencias automáticas para la importación de productos electrónicos, algo que "no fue discutido en las negociaciones previas al acuerdo de noviembre", mencionó.

Por su parte, el presidente de Afarte, Federico Hellemeyer, puso en duda que se pueda dejar sin efecto un acuerdo suscripto por los representantes del gremio legalmente constituidos.

La cámara empresarial entendió también que el argumento de que el gobierno nacional cambió las reglas al aprobar las licencias automáticas para electrónicos es "falso" ya que "esa medida venía siendo adelantada por las autoridades nacionales desde su asunción".

Por otro lado, el presidente de Afarte consideró que sin el congelamiento salarial al que se había comprometido el gremio, "es imposible cumplir con las metas de competitividad que reclama el gobierno nacional y bajar los precios de los productos finales".